Por Staff
La Razón
Los precios internacionales del petróleo registraron un repunte superior al 7%, impulsados por la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente y la contracción de los inventarios comerciales en Estados Unidos, generando incertidumbre global.
El barril de crudo Brent se incrementó un 7.2% para ubicarse en 90.20 dólares, mientras que la mezcla West Texas Intermediate ganó un 7.1% hasta alcanzar los 84.95 dólares por barril, tras una serie de ataques armados.
La reactivación de ofensivas vinculadas a grupos en Irak, sumada a las advertencias de autoridades iraníes sobre eventuales restricciones en el Estrecho de Ormuz, avivó los temores de interrupción en el flujo energético.
A la presión sobre las rutas de navegación se añadió la caída en las reservas comerciales de crudo en Estados Unidos, factor que aceleró la dinámica compradora entre inversionistas del sector energético internacional.
El comportamiento del mercado evidencia la alta sensibilidad de las cotizaciones ante factores geopolíticos, manteniendo en alerta a los analistas ante variaciones que puedan impactar la estabilidad económica mundial.





