Agencias
Expreso-La Razón
Más de tres semanas después del
doble terremoto que azotó a
Venezuela, la cifra oficial de fallecidos
supera los 5.000, según un nuevo
balance publicado el viernes por las
autoridades.
El recuento, informado por el
presidente de la Asamblea Nacional,
Jorge Rodríguez, dimensionó el
alcance de la tragedia: la cifra de
muertos creció durante las últimas
semanas hasta alcanzar 5.069,
mientras que la cantidad de heridos
se mantuvo en 16.740.
El desastre marcó uno de los
episodios más graves en la historia
reciente del país y ubicó el impacto de
los sismos entre los más letales de
América Latina en los últimos años.
El 24 de junio, dos sismos de
magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron al
menos siete estados venezolanos
casi al mismo tiempo. Las
consecuencias incluyeron el colapso
de edificios, la destrucción de
infraestructuras esenciales y la
interrupción de servicios básicos
como el agua y la electricidad. La
Guaira, el estado costero vecino a
Caracas, concentró la mayor
destrucción: comunidades enteras
perdieron sus viviendas y su fuente
de trabajo.
El número de damnificados creció de
forma sostenida. Según datos
difundidos por las autoridades, 17.907
personas quedaron sin hogar y se
alojan en refugios improvisados, entre
escuelas, estadios y parques,
mientras que 21.235 permanecen en
107 campamentos transitorios. El
impacto directo alcanzó a 128.324
familias, que recibieron atención y
asistencia en las semanas siguientes
al desastre.
Durante las labores de rescate, los
equipos extrajeron de los escombros
a más de 6.400 personas con vida.
Pese a estos esfuerzos, la
emergencia dejó al menos 300
cuerpos aún sin identificar, según
cifras entregadas a la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y
organismos humanitarios.
Las autoridades recolectaron
muestras de ADN y dispusieron el
entierro en un cementerio de La
Guaira, con la expectativa de que en
el futuro puedan ser identificados y
devueltos a sus familias.
Por otro lado, el Gobierno venezolano
no publicó un listado oficial de
desaparecidos. Sin embargo,
sectores de la oposición estimaron
cerca de 30.000 personas sin
localizar, una cifra que mantiene la
preocupación entre quienes buscan a
familiares o conocidos. Además,
desde el 24 de junio se registraron
1.331 réplicas, incluido un temblor de
magnitud 3,9 el 10 de julio, que causó
pánico y evacuaciones en Naiguatá,
una de las localidades más afectadas
de La Guaira.
A nivel material, la devastación
alcanzó niveles inéditos. El Gobierno
de Venezuela y el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) calcularon que el volumen de
escombros generado por los
terremotos ascendió a 2.106.000
toneladas, de las cuales 1.529.000
corresponden a materiales de
construcción y el resto a bienes
personales.
“No hay referencia en el mundo, así
nos lo han dicho los organismos
internacionales, de este volumen de
residuos en otras emergencias y
tragedias a nivel mundial”, afirmó el
ministro de Ecosocialismo (Ambiente),
Nelson Rodríguez en una entrevista
con el canal estatal Venezolana de
Televisión (VTV).





