La presidenta ofreció respaldo del Gobierno federal a la UNAM, pero insistió en respetar su autonomía mientras la institución investiga las irregularidades detectadas en el examen de admisión 2026.
Por Staff
La Razón
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a resolver con rapidez las irregularidades detectadas en el examen virtual de admisión 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al considerar que el caso no debe afectar el prestigio de la máxima casa de estudios ni la confianza de miles de aspirantes.
Durante su conferencia matutina, la mandataria evitó atribuir responsabilidades anticipadamente y sostuvo que, hasta ahora, no existen elementos para afirmar que hubo una intención deliberada de cometer fraude, sino posibles fallas en los mecanismos tecnológicos y de supervisión utilizados durante la aplicación de la prueba.
Sheinbaum reiteró que la UNAM, por su carácter autónomo, debe encabezar la investigación y definir las medidas correspondientes. No obstante, aseguró que el Gobierno de México brindará el apoyo técnico o institucional que la universidad solicite, incluida la colaboración de la Fiscalía General de la República si se detectan posibles delitos.
La presidenta enfatizó que el principal objetivo debe ser ofrecer certeza a los jóvenes que participaron en el proceso de admisión, además de reforzar los controles para evitar que situaciones similares vuelvan a presentarse.
También recordó que su administración impulsa la ampliación de la oferta educativa mediante instituciones como la Universidad Nacional Rosario Castellanos y las Universidades para el Bienestar Benito Juárez, con el propósito de ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior.
El caso expone uno de los mayores desafíos que enfrentan las instituciones educativas en la era digital: incorporar herramientas tecnológicas sin contar con protocolos suficientemente robustos para garantizar procesos transparentes. La postura de la presidenta privilegia la prudencia al evitar emitir juicios antes de concluir las investigaciones, pero también traslada la responsabilidad principal a la autonomía universitaria.





