Por Staff
Expreso – La Razón
De los 43 alcaldes en funciones de Tamaulipas, 13 concluirán en 2027 su segundo periodo consecutivo, por lo que no podrán buscar nuevamente la presidencia municipal.
Algunos de ellos —principalmente los de los municipios de mayor relevancia en esta lista— ya perfilan su siguiente paso político, con la mira puesta, sobre todo, en la Cámara de Diputados.
Cuatro de los ayuntamientos con mayor peso poblacional y presupuestal de Tamaulipas —Reynosa, Ciudad Victoria, Altamira y Nuevo Laredo— llegarán a las elecciones de 2027 sin la posibilidad de que sus actuales presidentes municipales busquen un tercer periodo consecutivo.
Carlos Peña Ortiz, Eduardo Gattás y Armando Martínez, según ha trascendido, tienen opciones reales de convertirse en candidatos a las diputaciones federales correspondientes a sus distritos; mientras que el caso de Carmen Lilia Canturosas es distinto, pues sus aspiraciones rumbo a la sucesión estatal la obligan a calcular con mayor cuidado su ruta hacia 2028.
La reforma constitucional que elimina la reelección consecutiva de alcaldes y diputados locales en Tamaulipas fue enviada al Congreso del Estado por el gobernador Américo Villarreal Anaya el 25 de mayo, como parte de la armonización con las reformas federales en materia de no reelección, combate al nepotismo electoral y austeridad aprobadas durante 2025 y 2026.
La disposición establece que el proceso de 2027 será el último en el que la figura de la reelección estará disponible. A partir de la elección de 2030, ningún alcalde o diputado local podrá aspirar a un periodo inmediato adicional, sin importar cuántos mandatos consecutivos acumule.
Por tratarse de una regla que aplicará a partir de 2030 y no de manera retroactiva, quienes actualmente cursan su primer periodo —electos en 2024— todavía podrán competir por la reelección en 2027.
El candado, sin embargo, sí opera para quienes ya se encuentran en su segundo periodo consecutivo, categoría en la que se ubican los cuatro alcaldes de algunas de las ciudades más grandes del estado: Carlos Peña Ortiz, en Reynosa; Eduardo Gattás Báez, en Victoria; Armando Martínez Manríquez, en Altamira, y Carmen Lilia Canturosas Villarreal, en Nuevo Laredo.
En total, son 13 los presidentes municipales tamaulipecos alcanzados por esta condición, pero estos cuatro concentran el mayor peso político y mediático del proceso.
El caso Reynosa
Peña Ortiz llegó a la alcaldía de Reynosa en 2021 y fue reelecto en 2024 con la votación más alta registrada en la historia del municipio y del estado, de acuerdo con la propia administración municipal.
Es hijo de la exalcaldesa y senadora Maki Esther Ortiz Domínguez, quien gobernó la ciudad entre 2016 y 2021 y también ocupó una diputación federal, lo que sitúa a la familia con casi 12 años de presencia consecutiva en el poder municipal fronterizo.
Fuentes cercanas al alcalde han señalado la posibilidad de que busque una diputación federal en 2027, aunque hasta el cierre de este reportaje no existe una declaración pública del propio Peña Ortiz que confirme esa intención.
De concretarse, tendría que disputar la candidatura dentro de la estructura interna de Morena en alguno de los distritos federales que comprenden Reynosa, donde actualmente hay legisladores en funciones que también podrían buscar su propia reelección. Este escenario podría generar fricciones internas si ambas aspiraciones coinciden en el mismo distrito.
Todo ello se daría, además, en medio de la lucha por la alcaldía, para la cual hay hasta una decena de aspirantes de la 4T que buscan la candidatura.
En la lista aparecen los diputados locales Magaly Deandar y Marco Gallegos, así como el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Humberto Prieto Herrera.
Sin embargo, lo que trasciende en los pasillos políticos de la frontera es que la diputada federal Claudia Hernández lleva ventaja en la carrera si logra consolidar el apoyo de los dos grupos políticos relevantes de la ciudad: el de Maki Ortiz y el de José Ramón Gómez Leal.
Victoria y Altamira: ruta clara
A diferencia de Reynosa, en los casos de Eduardo Gattás Báez y Armando Martínez Manríquez existen señales públicas más concretas.
Ambos han sido claramente identificados como aspirantes a una diputación federal.
El presidente municipal de Victoria ha enviado mensajes claros en ese sentido. La semana pasada, durante la celebración de su cumpleaños, donde se dieron cita algunos de los referentes políticos del estado, el edil dijo:
“Ver este lugar, lleno de gente allegada de todas las regiones del Estado, entiendo todavía más el valor de los amigos. Quiero seguir siendo eso, una persona que construya puentes, no muros; tengo el anhelo de seguir sirviendo, ser la voz de nuestra región y que Tamaulipas tenga cada vez más fuerza y voz en el ámbito federal”.
Unos días después confirmó que el siguiente paso en su carrera política sería buscar la diputación federal por el V Distrito.
En Victoria, la salida de Gattás Báez abre una de las sucesiones más disputadas dentro de Morena. El actual diputado federal José Braña Mojica, sobrino del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha adelantado públicamente que buscará competir por la alcaldía de la capital del estado.
Pero la ciudad también cuenta con una opción femenina: la diputada Katalyna Méndez ha dejado ver su interés por convertirse en la primera alcaldesa formalmente electa de Victoria.
Braña acumula dos procesos electorales consecutivos como legislador —primero como diputado local y después federal— y ha señalado que es momento de “alzar la mano” por la presidencia municipal, mientras que Katalyna Méndez actualmente ocupa una diputación local.
En Altamira, Armando Martínez Manríquez también ha sido claro respecto a sus aspiraciones políticas y su intención de competir por la diputación federal del VI Distrito.
Incluso ha insinuado que, para cumplir con la convocatoria interna de Morena, solicitará licencia a su cargo actual.
En cuanto a la sucesión municipal, entre las principales aspirantes destacan dos mujeres: la actual diputada federal Blanca Narro y la secretaria de Bienestar de Altamira, Blanca Guzmán.
Nuevo Laredo: la ruta más compleja
El caso de Carmen Lilia Canturosas Villarreal se distingue de los otros tres por el horizonte temporal de su proyecto político.
A diferencia de sus pares, vinculados principalmente con la contienda de 2027, a la presidenta municipal de Nuevo Laredo se le ubica como una posible carta de Morena para la gubernatura de Tamaulipas en 2028.
Esa lectura convierte su salida de la alcaldía fronteriza en un movimiento de acumulación de capital político a mediano plazo. Es decir, lo que decida sobre su futuro inmediato estaría relacionado con la posición desde la cual buscaría competir por la candidatura de 2028.
En ese horizonte, algunos escenarios la colocan buscando una posición temporal en San Lázaro o incluso en el gabinete estatal.
Tamaulipas vive así un escenario político todavía en formación: cuatro alcaldes con trayectorias e influencia consolidadas en sus municipios, sin posibilidad de reelegirse y con aspiraciones que, en algunos casos, todavía no se han traducido en anuncios formales ni en solicitudes de separación del cargo.
La definición de sus rutas dependerá, en buena medida, del calendario interno de Morena y de cómo el partido resuelva las tensiones que podrían surgir durante el reparto de candidaturas.
¿Solicitarán licencia?
El proceso de definición enfrenta un obstáculo compartido: el calendario interno de Morena se ha retrasado en al menos dos ocasiones durante 2026.
Existe, además, una condición: el partido ha insistido en que quienes resulten designados coordinadores distritales con aspiraciones electorales para 2027 tendrán que separarse formalmente de cualquier cargo público que ocupen.
Originalmente, el partido tenía previsto emitir el 3 de agosto la convocatoria para las coordinaciones distritales federales y municipales —figuras que posteriormente definen las candidaturas a diputaciones federales y presidencias municipales—, pero la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, confirmó que el proceso se aplazó casi un mes, con el argumento de establecer mejores filtros para evitar perfiles con “malas trayectorias” o problemas legales.
De acuerdo con el nuevo calendario, la convocatoria para las coordinaciones municipales se prevé para finales de agosto, mientras que las coordinaciones distritales locales se convocarán hasta septiembre.
El presidente del Consejo Político Estatal de Morena en Tamaulipas, Rómulo Pérez Sánchez, ha señalado que el mecanismo contemplará hasta seis aspirantes por proceso —tres hombres y tres mujeres—, quienes serán sometidos a encuestas internas para definir las candidaturas finales, respetando las reglas de paridad de género correspondientes a cada municipio.
El otro lado de la moneda
Frente a los 13 municipios con sucesión obligada, 30 de los 43 presidentes municipales de Tamaulipas conservan, al menos conforme a la legislación vigente, el derecho de competir por un segundo periodo consecutivo en 2027.
Entre ellos figuran tres de los municipios más grandes del estado: Tampico, Ciudad Madero y Matamoros, todos gobernados actualmente por Morena y cuyos alcaldes cursan su primera administración desde octubre de 2024.
En Tampico, la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya podría, en principio, buscar la reelección en 2027, en una contienda que no sería sencilla.
Jesús Nader Nasrallah, expresidente municipal panista que gobernó el puerto durante dos periodos consecutivos —2018-2021 y 2021-2024— y actualmente es diputado federal por el Distrito 08, ha sido señalado como posible candidato del PAN para regresar a la alcaldía.
En Ciudad Madero, el alcalde Erasmo González Robledo también conserva la posibilidad legal de reelegirse, en un municipio donde el morenismo vive tensiones políticas, principalmente por la presión del exalcalde Adrián Oseguera.
En Matamoros, el alcalde Alberto Granados Favila es otro de los ediles con la puerta abierta a un segundo periodo, aunque sus controversias —entre ellas la cancelación de su visa— lo colocan en una situación vulnerable.
La lista de alcaldes con posibilidad de reelección se completa, en municipios de menor peso poblacional, con Verónica Aguirre de los Santos, de San Fernando; Nohemí Sosa Villarreal, de Aldama; Miguel Zúñiga Rodríguez, de González; Práxedis Guajardo Reyna, de Hidalgo; Manuel Báez Martínez, de Jaumave; Dolores Mansilla Huerta, de Mainero; Gaudisela Ramírez Zavala, de San Carlos; René Lara Cisneros, de Tula, y María Isabel Ríos Tovar, de Villagrán, todos también de extracción morenista.
Así, mientras los alcaldes de Reynosa, Victoria, Altamira y Nuevo Laredo perfilan su futuro hacia diputaciones federales o, en el caso de Canturosas, hacia un proyecto político de mayor alcance, otros como los de Tampico, Ciudad Madero y Matamoros enfrentarán el reto de buscar un segundo mandato, aunque las condiciones políticas ya no sean las mismas de 2024.





