INDICADOR POLITICO/Carlos Ramírez
La última evaluación de la DEA sobre las amenazas del narcotráfico dentro de Estados Unidos
le concedió especial importancia al Cártel Jalisco Nueva Generación y lo colocó como la
segunda organización criminal fundada para contrabandear droga hacia EU, pero a pesar de
las advertencias las autoridades americanas lo dejaron operar sin restricciones, inclusive
después de haber sido caracterizada como agrupación narcoterrorista.
El documento oficial de la DEA establece que “el CJNG es una de las organizaciones criminales
transnacionales más poderosas, influyentes y despiadadas en México y un proveedor clave
de fentanilo ilícito a Estados Unidos”. Pero aun así, la DEA no molestó al Cártel de las Cuatro
Letras ni con el pétalo de algún operativo callejero.
La DEA advirtió que el CJNG “ha expandido sus operaciones más allá de las fronteras de
México, con presencia en más de 40 países” y fue un aviso del enfoque de seguridad nacional
geopolítica de la Casa Blanca sobre una agrupación hoy con capacidad y armamento para
realizar actos terroristas contra posiciones estadounidenses.
Agrega a la DEA que “el cártel utiliza sus vastos recursos financieros, su singular estructura de
mando basada en franquicias, su propensión a la violencia y su acceso a funcionarios
corruptos para mantener y expandir su influencia o por el tráfico ilícito de drogas en México”.
Aunque no se trató de información de inteligencia, la DEA consignó en su reporte de 2025 que –
-como realmente ha ocurrido– “el CJNG podría capitalizar el conflicto entre las facciones de
Los Mayos y Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, esencialmente al elegir bando a favor de sus
antiguos rivales Los Chapitos, contra Los Mayos”. Alerta también la DEA de “una alianza
estratégica entre en CJNG y Los Chapitos tiene el potencial de expandir los territorios,
recursos, poder de a fuego y acceso a funcionarios corruptos de estos grupos, lo que podría
resultar en una alteración significativa del equilibrio de poder criminal existente en México y
podría contribuir al aumento del flujo de drogas hacia el norte y el tráfico de armas hacia el sur
de la frontera entre Estados Unidos y México”.
La DEA y el Departamento de Justicia siempre han sabido del peligro que ha significado el
CJNG al interior de Estados Unidos y lo registra en su última evaluación de 2025: “el CJNG es
una de las amenazas más importantes para la salud pública, la seguridad pública y la
seguridad nacional de Estados Unidos. El cártel opera laboratorios clandestinos en México
donde fabrica drogas ilícitas y luego utiliza vastas redes de distribución para transportar
drogas a Estados Unidos. Los socios y afiliados del CJNG operan en casi los 50 estados
de EU”.
La DEA detectó que el CJNG “está fuertemente involucrado en la fabricación, el tráfico y la
distribución de drogas ilícitas, como el fentanilo, la metanfetamina y la cocaína. Mientras que
otros cárteles abordan el lavado de dinero de diferentes maneras, el brazo financiero del CJNG,
Los Cunis, ocupa un lugar destacado en la estructura de liderazgo del cartel. Los Cunis lidera
la diversa red de operaciones y tácticas de lavado de dinero del cártel para repatriar a México
las ganancias globales del narcotráfico. Este grupo y otras facciones del CJNG utilizan las
CMLN (redes chinas de lavado de dinero), las casas de cambio de criptomonedas, el
contrabando de grandes cantidades de efectivo, el aparato del dinero basado en el comercio y
otros métodos para blanquear las ganancias del narcotráfico”.
Y la DEA ha lanzado advertencias sobre “otras actividades delictivas” del CJNG: “es probable
que el CJNG esté aumentando su participación en actividades no relacionadas con el
narcotráfico, como el robo de gasolina, las extorsiones la infiltración en industrias legítimas, la
imposición de “impuestos” al tráfico de personas y la perpetración de esquemas inmobiliarios
—incluidos el fraude de tiempo compartido– con fines de lavado de dinero. Los miembros del
CJNG participan cada vez más en estas actividades para diversificar sus fuentes de ingresos
y proteger los activos del narcotráfico de la incautación por parte de las fuerzas del orden”.
En su reporte de 2025, la DEA considero que el CJNG tiene presencia en todos los estados de
la República Mexicana, con fuerte actividad en 22 de ellos, del centro de la República y buena
parte del sureste, además de Chihuahua y Baja California; y en 10 estados mexicanos, el
CJNG se encuentra en proceso de combate contra el Cártel de Sinaloa como el grupo delictivo
número uno del narcotráfico mexicano.
La DEA concluyó que el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco –hoy acreditadas como
organizaciones terroristas extranjeras– “son los principales grupos que producen las drogas
sintéticas ilícitas” que provocan la muerte de adictos estadounidenses. Las acusan producir en
México las drogas sintéticas y meterlas de contrabando a EU, se supone que corrompiendo a
las autoridades americanas.
Toda esta información sobre los cárteles mexicanos la DEA la sabía desde hace más de diez
años, pero por alguna razón permitieron la consolidación de los cárteles mexicanos de la
droga dentro de EU.
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Política para dummies: es el brazo del crimen organizado.
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