INTERIORES/ Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. Se habla de unidad, pero hay conceptos afines que la describen con mayor
precisión, como la disciplina y la institucionalidad. Todo ello, cuando está por arrancar el
proceso electoral, en septiembre próximo.
Unidad como urgente control de activos. Que las disputas se resuelvan en cortito, con un
mínimo de escurrimientos, ahí donde la mano firme de CITLALLI tiene una responsabilidad
directa. Aplacar a chiflados y chifladas.
Jalar todos hacia el mismo rumbo, hoy que las pasiones se desbordan ante la megaelección de
2027 y la batalla por la gubernatura en 2028. Todo junto.
El tema es el equilibrio entre lo que conviene al partido y los intereses de cada cual, en el
comprensible afán de trascender el cargo; cuando la reelección inmediata se agota como
posibilidad; desde ahora para los morenos y para todos los partidos en 2030.
Y está calientito el ambiente por tantos alcaldes aspirando a una curul y viceversa. El nombre
del juego es decir “aquí estoy”, “aquí estamos”. Lo vimos en el cumpleaños de GATTÁS a
mediados de mes; lo reiteran ahora en ocasión de la cabalgata cueruda convocada y
encabezada por el doctor VILLARREAL.
Recorrido por el boulevard sanmarqueño donde se dejaron ver CARMEN y CARLOS,
representativos de la opción laredana. También el matamorense BETO GRANADOS y el propio
GATTÁS. El aroma a guachicol corrió por cuenta de OLGA y ERASMO.
EL ERROR DEL 16
Pero mire usted, todos quieren ser vistos (vistas), irrumpen en comederos partiendo plaza. Van,
como decían los viejos columnistas, a cuanto borchincho sea posible, con invitación o sin ella:
bodas, bautizos, primeras comuniones y hasta sepelios.
Por eso la cabalgata lleva mensaje. Fijar respeto a quien marca el rumbo, el Jefe del Ejecutivo.
Algunos cabalgantes mejor acomodados que otros. Entre los ausentes, el destacado panista de
Reynosa, JOSÉ RAMÓN GÓMEZ LEAL. Tampoco vino esta vez la mancuerna de allá mismo.
Ni la madre, ni el retoño.
Como en los tiempos del viejo PRI, ante una oposición tan débil (famélica, diríamos), la gran
disputa se gesta y resuelve al interior de la maquinaria oficial. De aquí el valor de la disciplina y
que las diversas caballadas (gordas y flacas) no desborden, no se empalmen, no se dispersen.
Es apremio de partido, pero también de política interior. Y más si hacemos historia y
recordamos que quienes le aportaron operadores y le dieron los votos decisivos al PAN en
2016, eran resentidos del mismo tricolor que jamás se sintieron representados por la
candidatura anodina de BALTAZAR HINOJOSA.
A ello se sumó el vacío nacional. Ese manotazo que ni PEÑA ni BELTRONES se atrevieron a
dar, ante la pluralidad de ambiciosos que removió la tierra mucho antes de la siembra y acabó
beneficiando al proyecto cabezón. Otros alcanzaron la liebre.
HABEMOS PROYECTO
En fin, ya está en San Lázaro la propuesta de reforma enviada por la doctora SHEINBAUM que
impondría el requisito de la nacionalidad única entre quienes aspiren a la Presidencia y las
gubernaturas.
Lo cual deja fuera a quienes chapotean en su doble ciudadanía. Pero, ojo, no se trata de un
escollo tan difícil de librar. En el ejemplo de PANCHO CABEZA, bastaría que renunciara a la
identidad gringa, lo cual se antoja de mero trámite. Pero con un inconveniente. Ello facilitaría la
solicitud de extradición que el gobierno de México tiene interpuesta desde hace años; contra un
exgobernador que se comportó como prófugo desde semanas antes de terminar su mandato
(septiembre de 2022), cuando prefirió no asistir a la entrega del poder, bajo el criterio del “más
vale aquí corrió, que aquí quedó”.
La senadora ITZEL CASTILLO, presidenta de la Comisión Permanente en la Cámara Baja,
confirmó en su cuenta de #XTwitter la recepción del documento, el cual turnó a comisiones para
su análisis y dictamen.
MUCHO RUIDO
Ello, aunque (a decir verdad) sigue pareciendo excesivo el bullicio que hoy se aviva desde
distintas trincheras morenistas contra las aspiraciones de PANCHO. Innecesario, creo.
¿Qué sector importante de la oposición podría aceptarlo como candidato presidencial?, ¿El PRI
del rudo ALITO y el ronco MOREIRA?, ¿El empequeñecido PAN, hoy hambriento de una figura
empresarial que cargue con los gastos de campaña?
Visto al detalle. Con esa narrativa tan pobre y un precario manejo del idioma español, el
aspirante “texmex” parecería destinado a una participación rabona y meramente testimonial.
Como la de QUADRI en 2012 o la del “Bronco” RODRÍGUEZ, en 2018. Sin trascendencia
mayor, nomás para la foto.
O bien, si en los planes del susodicho se encuentra aprovechar la amistad con LUPE ACOSTA
NARANJO, será necesario recordar que el partido SOMOS, de reciente creación, se ubica
oficialmente en una posición definida como “progresismo de centro izquierda”.
Lo cual es congruente con el perfil de LUPE y de su secretaria general, CECILIA SOTO, cuya
trayectoria habla por sí misma: candidata presidencial por el PT en 1994 y dos veces
legisladora del PRD.
Nada más ajeno al perfil ideológico de PANCHO, quien, por cierto, no se cansa de presumir de
una amistad prolongada (20 años) con agencias estadounidenses (DEA y FBI, entre otras).
Lealtad dividida: ¿Puede alguien con tales antecedentes ser abanderado de la izquierda?… Y si
lo fuera, ¿qué credibilidad tendría?…
Columnas anteriores:
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