En Público/Nora García Rodríguez
La gira presidencial entregó 382 viviendas en Reynosa y Matamoros; en el mismo estado el
IMSS registra 5 mil 784 puestos formales menos entre enero y julio, con una economía que
creció 5.2 % sin que eso llegara a la nómina.
El 14 de agosto, en el fraccionamiento Infonavit Puerta Grande de Reynosa, la presidenta
Claudia Sheinbaum entregó 350 viviendas, 107 escrituras del Insus y 301 constancias de
finiquito de créditos impagables del Fovissste.
Esa misma tarde, en Matamoros, sumó 32 viviendas de la Conavi, 201 escrituras y 315
finiquitos, en el municipio donde las naves vacías de Tridonex y Trico Componentes sostienen
un litigio laboral de más de 2 mil 800 personas.
Las dos escenas ocurrieron el mismo viernes y en la misma frontera, dos políticas que no se
hablan entre sí, una entrega patrimonio y la otra no conservó el ingreso que lo paga.
El Infonavit duplicó su meta estatal de 30 mil a 60 mil casas con inversión superior a 38 mil
millones de pesos, y la Sedatu ubica a Tamaulipas como la segunda entidad con mayor avance
constructivo del país.
El reporte del IMSS ubica a Tamaulipas al cierre de julio con una contracción anual de 2.5 %, la
segunda del país después de Campeche, y un saldo acumulado negativo de 5 mil 784 puestos.
El INEGI, en cambio, reportó que la economía estatal creció 5.2 % anual en el primer trimestre,
el segundo mayor avance del país y el más alto de la entidad en varios años, frente a un
promedio nacional de 0.3 %.
En ese mismo trimestre las primarias crecieron 16.5 % y las secundarias 9.4 %, mientras las
terciarias avanzaron 1.1 %, justo el sector hacia el que la autoridad laboral dice haber
reorientado a los obreros desplazados.
El origen tampoco está en Matamoros, sino en un expediente que se resuelve fuera del país,
donde First Brands Group se acogió al Capítulo 11 en septiembre de 2025 y en enero anunció
el cierre acelerado de sus operaciones en Norteamérica.
Fiscales federales estadounidenses describieron al corporativo como vehículo de un fraude
financiero, coincidiendo con el Centro de Conciliación Laboral, que atribuyó el conflicto a
irregularidades cometidas fuera de México.
Tridonex cerró en enero con mil 400 trabajadores y Trico Componentes en marzo con cerca de
3 mil, dentro de una quiebra que alcanzó a quince maquiladoras filiales en tres ciudades
fronterizas.
Los dos cierres suman más de 10 mil empleos que no se han recuperado, y en julio se anunció
el de la planta de Tyco en Matamoros, con más de mil trabajadores y término previsto para
septiembre de 2027.
La Secretaría del Trabajo estatal activó el Centro de Conciliación y la Procuraduría de la
Defensa del Trabajo, y reporta que parte de esa mano de obra se reorientó al comercio y los
servicios.
La conciliación funcionó para unos doscientos empleados de confianza y falló para el resto, que
pasó a la vía judicial con antigüedades de hasta veinticinco años, ante una corte que resuelve
fuera del país.
El modelo maquilador trajo la producción sin la decisión, y cuando esa decisión se toma en otra
jurisdicción la ley laboral mexicana siempre llega después del cierre.
La Secretaría del Trabajo informó 6 mil 906 nuevas posiciones laborales en 2026, mientras el
registro nacional del IMSS arroja saldo negativo para la entidad en el mismo periodo.
Ambos pueden ser exactos, uno cuenta posiciones creadas y el otro el saldo entre altas y bajas
del padrón patronal, aunque la distancia entre ellos es la que separa el crecimiento del
bienestar.
El costado urbano se discute poco y cuesta caro, el programa entrega patrimonio y no ingreso,
y una casa sin nómina detrás se vuelve un activo sin flujo que su dueño no logra sostener.
Tamaulipas ya vivió ese ciclo, el último censo de vivienda del INEGI contabilizó 48 mil 964
viviendas deshabitadas en Reynosa y 29 mil en Matamoros, las dos que más crédito
hipotecario colocaron en el auge maquilador.
Las 616 constancias de finiquito de créditos impagables entregadas esta semana son el recibo
de aquella etapa, deuda contraída con un empleo que después dejó de existir.
El ayuntamiento hereda el resto, ya que cada fraccionamiento suma agua, drenaje, alumbrado
y recolección a un padrón predial que crece más despacio que la mancha urbana.
El gobierno estatal ha apostado por el ingreso, con un salario diario cercano a 659 pesos que
coloca a la entidad entre el tercero y el cuarto lugar nacional, y con proyectos como el Puerto
Norte de Matamoros y el polo de Altamira.
El 1 de julio Estados Unidos decidió no extender el T-MEC hasta 2042 y el tratado entró en
revisiones anuales hasta 2036, de modo que una planta pensada a diez años tiene certidumbre
para doce meses.
El lenguaje oficial no distingue partidos, la vivienda se narra como justicia, el crecimiento como
resultado propio y el despido como quiebra ajena, de manera que el logro siempre termina con
autor y la pérdida queda huérfana.
Frente a la planta de Tridonex hubo trabajadores que montaron guardia durante semanas para
impedir que se llevaran las máquinas, porque intuyeron que el activo saldría del país antes que
la indemnización, y tenían razón.
El calendario ya está escrito, la entrega de vivienda seguirá hasta 2027 y el cierre de Tyco
concluirá en septiembre de ese año, de modo que Matamoros recibirá llaves y liquidaciones en
el mismo periodo.
Todavía hay margen para cambiarlo, el número de casas puede medirse contra el registro
patronal del IMSS antes de construirlas, y el salario caído puede quedar garantizado aquí, sin
depender de una corte extranjera.





