Por Cynthia Gallardo
La Razón
Con una misa celebrada este mediodía en el exterior del mercado municipal Francisco I. Madero, locatarios conmemoraron el centenario de este tradicional centro de abastos de Tampico, acompañados por clientes, familias y autoridades municipales.
La ceremonia religiosa fue oficiada por el sacerdote Antonio Izaguirre Ascensión, quien durante la homilía reconoció el esfuerzo y sacrificio de generaciones de comerciantes que han mantenido vigente este espacio durante un siglo.
El sacerdote reconoció la importancia de quienes iniciaron este proyecto hace 100 años y de quienes actualmente continúan con esta actividad comercial, además de pedir que su trabajo sea recompensado.
“Celebramos 100 años de esfuerzo y sacrificio reconociendo sobre todo a quienes iniciaron esta obra hace 100 años y no solo eso, a quienes la mantienen vigente hasta el día de hoy. Gracias por el servicio que prestan ustedes a nuestra comunidad. Dice el Señor que: ‘se recompense el ciento por uno invertido materialmente, invertido en el trabajo. Que el esfuerzo, el trabajo sea remunerado al ciento por uno’”.
Durante la celebración, los comerciantes dijeron que uno de sus principales objetivos es continuar ofreciendo productos de calidad y de primera necesidad a precios accesibles para las familias.
“Tratamos de ofrecer los mejores productos de calidad, productos de la canasta básica que son de primera necesidad, es para nosotros un orgullo que nos acompañen”.
Por su parte, Marta Quiroz Cortez, presidenta de la Comisión de Mercados del Cabildo de Tampico, reconoció la función social que cumplen estos centros de abasto y la importancia de mantenerlos cercanos a la ciudadanía.
“Se cumplen 100 años de que el mercado Francisco I. Madero abrió las puertas a la ciudadanía. Un grupo de locatarios se acercaron a mí para que la presidenta les apoyara con todo el mobiliario y afortunadamente se dio la oportunidad. Claro que sí hay que apoyarlos en lo que se pueda, tenemos que estar con ellos”.
En la ceremonia religiosa se recordó que los mercados fueron creados para emprender una labor social indispensable para la ciudadanía, al ofertarse productos directamente del campo, económicos y frescos.
Tras la misa, las y los locatarios compartieron alimentos y disfrutaron de música que amenizó la celebración por los 100 años de historia del mercado Francisco I. Madero, un espacio que se mantiene como parte de la tradición comercial de Tampico.
El festejo sirvió también para reconocer a las generaciones de comerciantes que han dado vida a este mercado y que buscan preservar su actividad como un servicio para las familias de la ciudad.





