Por Cynthia Gallardo
La Razón
Tras el caso del pequeño Antonio, de 10 años de edad, quien el pasado viernes sufrió una descarga eléctrica en Altamira luego de que un cable de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cayó y le golpeó la cara, lo que actualmente lo mantiene en delicado estado de salud, autoridades de Protección Civil Tampico exhortaron a la población a extremar precauciones ante este tipo de riesgos.
José Antonio Marín Flores, titular de la dependencia municipal, informó que en la ciudad se reciben semanalmente entre uno y cuatro reportes relacionados con cables caídos o sueltos, principalmente durante la temporada de frentes fríos, lluvias y fuertes vientos.
“A veces tenemos uno o dos reportes, tres a la semana, cuatro, dependiendo… aproximadamente. Sobre todo en la temporada de nortes fuertes, de lluvias… ellos tienen sus protocolos, una coordinación a través del Consejo Municipal de Protección Civil. Hasta ahorita no se ha presentado una situación grave”.
El funcionario municipal explicó que Protección Civil mantiene coordinación con las empresas que cuentan con infraestructura de cableado en la ciudad para atender situaciones que puedan representar un peligro para la población.
Expresó que, en el caso de la CFE, los reportes de cables caídos, sueltos o que representen algún riesgo deben realizarse a través del número de emergencias 911, desde donde se canaliza la solicitud a la empresa correspondiente.
“Todas las compañías que dan servicio en Tampico, como en otras ciudades, nosotros canalizamos esa petición, ese riesgo hacia ellas. Atendemos a través del 911 las emergencias que nos dicen en el caso de algunos cables que puedan estar caídos o sueltos”.
Marín Flores señaló que, ante una llamada de auxilio, el personal de seguridad y de los cuerpos de emergencia se encarga de mitigar el riesgo y evitar que la población se acerque a la zona, mientras se solicita la intervención de la empresa responsable del cableado.
Ante el riesgo que representan los cables energizados, las autoridades recomiendan a la población no tocarlos, no acercarse ni intentar retirarlos, aun cuando aparentemente no tengan corriente, y reportarlos de inmediato al 911.
El accidente ocurrido en Altamira pone nuevamente sobre la mesa la importancia de actuar con precaución ante cualquier cable caído, especialmente durante lluvias, nortes o fuertes vientos, cuando aumenta la posibilidad de daños en la infraestructura eléctrica.





