Por Staff
La Razón
La presencia de sargazo en el Caribe mexicano alcanzó niveles récord durante 2026, al registrar en julio una biomasa estimada en 3.5 millones de toneladas, cifra 46 por ciento superior a los 2.4 millones contabilizados durante el mismo mes del año pasado.
De acuerdo con Rosa Elisa Rodríguez Martínez, académica del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, el incremento confirma una proliferación extraordinaria de esta macroalga, con consecuencias ambientales, económicas y de salud pública.
El fenómeno está relacionado con el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, que se extiende desde África occidental hasta el Golfo de México. Cambios en los patrones de viento, corrientes oceánicas y una mayor presencia de nutrientes como nitratos y fosfatos favorecen su crecimiento.
La acumulación ya provoca afectaciones en arrecifes, manglares, praderas marinas y playas. En Puerto Morelos se documentó la muerte de miles de peces debido a la reducción de oxígeno generada por la descomposición del sargazo.
También existen repercusiones para destinos turísticos como Tulum y Playa del Carmen, mientras los gases desprendidos durante su descomposición pueden provocar dolores de cabeza, náuseas e irritación.
Ante este escenario, la Secretaría de Marina prepara una estrategia con una inversión superior a 2 mil millones de pesos. El plan contempla aumentar la recolección en el mar, adquirir nuevas embarcaciones e instalar 50 kilómetros de barreras de contención en diferentes puntos de Quintana Roo.
Además, el monitoreo satelital permitirá anticipar nuevos arribazones y organizar con mayor precisión las labores de recolección.





