Tras agresión contra Carmen “N”
Por Cynthia Gallardo
La Razón
El caso de Carmen “N”, señalada por comerciantes como presunta responsable de más de 20 robos y quien fue amarrada, golpeada y rapada por un grupo de personas, evidencia el riesgo de normalizar la violencia como una forma de resolver conflictos, advirtió Martha Elva Gómez Monasterio, presidenta del Colegio de Psicólogos del Sur de Tamaulipas.
La especialista lamentó la agresión contra la mujer y expresó que ninguna persona está facultada para tomar justicia por propia mano, independientemente de su conducta.
“Es lamentable la situación que se vivió para la persona porque ninguno de nosotros tiene derecho de tomar justicia de propia mano; están con ese comportamiento violentando los derechos humanos y violentando la integridad de un ser humano”.
Gómez Monasterio reconoció que existe preocupación entre comerciantes y ciudadanía por los hechos delictivos, pero consideró que la respuesta mediante la violencia no constituye una solución y genera un precedente negativo para la sociedad.
“Es muy triste que nuestra comunidad, que siempre se ha distinguido, Tampico, nuestra zona sur de Tamaulipas, por ser un lugar muy agradable para vivir, donde la gran mayoría de las personas o muchos nos conocemos, tratamos de mantener un ambiente de paz y que esté sucediendo esto en la ciudad es muy triste y preocupante”.
La presidenta del Colegio de Psicólogos del Sur de Tamaulipas consideró necesario fortalecer las acciones de prevención desde la infancia, mediante la promoción de valores, la atención a conductas violentas y la participación de las familias, escuelas y comunidad.
Reconoció que actualmente existen mayores dificultades para la supervisión de niñas, niños y adolescentes debido a que madres y padres de familia deben cumplir con sus jornadas laborales; sin embargo, señaló que la formación y orientación de las nuevas generaciones debe ser una responsabilidad compartida.
Advirtió que hechos como la agresión contra Carmen “N” pueden convertirse en un ejemplo negativo para la niñez si la violencia comienza a percibirse como una conducta aceptable para resolver problemas.
“Es un mal ejemplo para la niñez, que son los más vulnerables. Se normaliza ese comportamiento. ¿Qué va a pasar con estos niños en el futuro? Se normaliza, van a querer resolver la problemática con violencia”.
Gómez Monasterio recordó que la violencia también está presente en los entornos escolares mediante conductas como el bullying, por lo que consideró necesario evitar que este tipo de comportamientos sean vistos como normales o inevitables.
Exhortó a las familias y a la sociedad a mantenerse atentas a las conductas violentas y pidió a las autoridades implementar estrategias de prevención que permitan evitar que vuelvan a registrarse agresiones colectivas.
Finalmente, planteó reforzar las jornadas por la paz en las colonias para fomentar la convivencia, el respeto, la responsabilidad ciudadana y el conocimiento de las vías institucionales para denunciar y resolver conflictos.





