José Luis Rodríguez Castro
Expreso-La Razón
La muerte de una mujer en la zona poniente de Ciudad
Madero se suma a las 4 víctimas que ya se encuentran
registradas como feminicidio en la zona sur de
Tamaulipas y las 25 en la entidad.
Martha de la Cruz, representante del Colectivo Mujer
Manglar, sostiene que con estos datos, el 2026 puede
considerarse el año más violento para las mujeres en los
municipios de Tampico, Madero y Altamira.
“Los datos que tenemos del Secretariado Ejecutivo del
Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) ya
muestran un incremento significativo, por lo menos en los
últimos 7 años. Este año la cifra ya acumula 5, con el
caso que se encuentra en investigación en Ciudad
Madero”.
La representante advierte que los efectos de una
marcada normalización de la violencia se dejan ver en
las acciones ejercidas por los perpetradores de los
asesinatos de mujeres en la región. Un fenómeno de uso
excesivo de la violencia, que sostiene deja sin palabras a
las organizaciones defensoras de la vida y dignidad de
las mujeres.
De la Cruz revela que el llamado es a las instituciones
del Estado, educativas y a la población en general para
que mejoremos y se puedan generar programas que
ayuden a generar una sociedad menos violenta.
El registro de feminicidios no necesariamente representa,
para las organizaciones que dan seguimiento a la
violencia contra las mujeres, la totalidad de los casos
ocurridos en Tamaulipas.
Martha de la Cruz López, integrante del Colectivo Mujer
Manglar, explicó que durante los últimos seis años han
realizado un conteo propio de los casos y han observado
un comportamiento ascendente.
“Nosotras tenemos por lo menos 6 años, 7 años llevando
este conteo anual y sí hemos visto cómo va en aumento”
,afirmó.
La activista puso como ejemplo los casos que son
investigados inicialmente bajo una línea de feminicidio,
pero que pueden terminar con otra clasificación durante
el proceso judicial.
“Sin embargo, hay muchos que no se investigaron como
tal porque no se aplicó el protocolo o que en su defecto
los jueces llegan a algún acuerdo y entonces se te va en
estos procesos abreviados, ya no queda como
feminicidio, sino como homicidio”, expresó.
Por ello, consideró que las 25 víctimas contabilizadas
oficialmente en Tamaulipas no permiten dimensionar por
sí solas la violencia letal contra las mujeres.
De acuerdo con el seguimiento de la colectiva, al
incorporar otros casos de muertes violentas de mujeres
registrados hasta septiembre, la cifra podría elevarse a
un rango de entre 35 y 40 víctimas, aunque se trata de
una estimación y no de un conteo oficial.
Óscar Figueroa Expreso-La Razón
En el departamento de la calle Ocotlán, esquina con 5 de
Mayo, en la colonia Miguel Hidalgo Poniente de Ciudad
Madero, quedó la escena de un crimen que las
autoridades intentan reconstruir desde la noche del
lunes: la de Imelda, de 54 años, promotora de ventas,
localizada sin vida en su propia casa.
De acuerdo con los primeros resultados periciales, la
mujer promotora de ventas murió por asfixia. El resto de
los estudios de necropsia aún no se ha dado a conocer.
La principal línea de reconstrucción de los hechos parte
del testimonio de su hijo, un joven de 27 años que
compartía el domicilio con ella.
Según la declaración que rindió ante personal de la
Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, todo
comenzó con un mensaje en una aplicación de citas.
El joven relató a los investigadores que había acordado
un encuentro con un hombre al que conoció a través de
la plataforma digital Grindr, y que lo recibió en el
departamento. Minutos después, de acuerdo con su
versión, un segundo sujeto ingresó al inmueble.
Después, ambos hombres lo agredieron y le inyectaron
una sustancia que le hizo perder el conocimiento. Antes
de quedar inconsciente, dijo a las autoridades, alcanzó a
escuchar los gritos de su madre en la habitación
contigua.
Cuando despertó, horas más tarde, encontró el cuerpo
de Imelda.
El joven declaró que, por el miedo y el estado de shock
en que se encontraba, no pidió auxilio de inmediato y
primero comunicó lo ocurrido a personas cercanas.
Después, el aviso movilizó a personal de Servicios
Periciales y al Grupo Especial para el Combate al
Feminicidio de la Fiscalía, que acordonaron el
departamento para el levantamiento de indicios.
De acuerdo con los primeros reportes, la mujer fue
encontrada desnuda, con el rostro cubierto y con
diversas lesiones.
Versiones extraoficiales señalan además que la víctima
presentaba huellas de agresión sexual, un dato que la
Fiscalía no ha confirmado y que deberá establecerse con
los resultados de la necropsia practicada en el Servicio
Médico Forense.
La investigación
El caso quedó a cargo de la Fiscalía Especializada en la
Investigación de Delitos de Feminicidio y Homicidio
Doloso de Mujeres Zona Sur, que inició la carpeta de
investigación FGJT/FEIDFHM/ZS/0036/2026 y mantiene
asegurado el inmueble.
Los agentes trabajan ahora en dos frentes: identificar y
localizar a los dos hombres señalados por el joven, y
corroborar o descartar punto por punto la secuencia que
él mismo aportó. Establecer la hora aproximada del
ataque, la sustancia que le fue suministrada y el lapso
transcurrido entre los hechos y el reporte forma parte de
las diligencias pendientes.
Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía no había
informado de personas detenidas ni había difundido
retratos o datos de los presuntos responsables.
El caso se suma a una serie de agresiones registradas
en distintas ciudades del país en las que los atacantes
utilizan aplicaciones de citas para concertar encuentros
en domicilios particulares y, una vez dentro, someter a
sus víctimas mediante sustancias o violencia física para
cometer robos u otros delitos.
Especialistas en seguridad digital recomiendan, en estos
casos, pactar los primeros encuentros en lugares
públicos, compartir la ubicación y los datos de la otra
persona con alguien de confianza, y desconfiar de
cambios de último momento en los planes, como la
llegada de acompañantes no anunciados.





