El Resbalón/Mario Prieto
Don Lupe González Galván quiere regresar a la Presidencia Municipal de Ciudad Madero. Está
en todo su derecho. Lo curioso es que todavía no termina de regresar a la normalidad aquella
Plaza Isauro Alfaro que comenzó a transformarse durante su administración: la privatizó, la
desconfiguró y prácticamente la mató, pues ya nadie la visita.
Gobernó Madero entre 2005 y 2007, administración donde el actual alcalde de Morena, Erasmo
González, fue tesorero y contralor y hasta presidente en funciones, pero su obra más
recordada no fue una avenida, un parque o una colonia modernizada. Fue una plaza pública
convertida en excavación, estacionamiento, locales comerciales, salas de cine y promesas;
todo fue un fracaso.
El proyecto sonaba maravilloso: modernizar el corazón de Ciudad Madero, construir un
estacionamiento subterráneo y levantar un complejo comercial. Casi, casi, la Quinta Avenida
Maderense; así nos la vendió Don Lupe, pero mintió.
El problema fue que la modernidad se quedó atorada entre contratos, problemas económicos y
administraciones municipales que se aventaron la responsabilidad unas a otras, como si
jugaran voleibol político. Solo heredó un problema legal que no ha terminado.
La administración de González Galván promovió una concesión por 15 años para construir y
explotar comercialmente ese espacio público.
Este proyecto se convirtió en el negocio prometido que nunca produjo la prosperidad
anunciada, pero sí generó años de controversias.
Fue una administración de los gasparines, pues hasta el histórico kiosco desapareció de la
escena. Lo retiraron para realizar los trabajos de reconfiguración, pero nunca regresó y nadie
logró explicar claramente dónde había quedado.
Y en alguna ocasión que se le cuestionó de manera directa al exalcalde por parte de un
periodista de Madero, le mentó su 10 de Mayo, y eso no se vale.
Es un expresidente municipal que “truena” y se atreve a insultar a los periodistas; por eso,
mejor que se vaya de vacaciones y siga con su vida de rico que se da.
Don Lupe se quiere vender como un político con experiencia, pero solo demuestra que no es
más que un dinosaurio del PRI, pero hay que explicarle que ya no estamos en la época de los
Picapiedra.
Además no terminó su gestión y se fue correteando una diputación local, que es cuando entra
Erasmo González como alcalde en funciones del PRI, de hecho no sé si ya se le olvidó al
presidente, pero su padrino político al inicio de su carrera fue Don Lupe, aunque hoy hay miles
mares de distanciamiento.
Don Lupe quiere volver. Está bien, pero primero que responda: ¿Dónde está el kiosco? Y si ha
dimensionado el daño que le hizo a la ciudad con su malogrado proyecto de la Plaza Isauro
Alfaro.
Estos dos temas son algo que Ciudad Madero no olvida y no le ha perdonado.





