Por Raúl López García
La Razón
Entre libros, apuntes y clases, las escuelas de Tamaulipas comienzan a abrir espacio para algo que pocas veces aparece en el pizarrón: las emociones de sus estudiantes. Este jueves arrancó en el COBAT 04 de Tampico “El ABC de las Emociones”, una estrategia dirigida a adolescentes de 14 a 18 años para trabajar su bienestar socioemocional y la convivencia escolar.
La primera sesión no comenzó con una conferencia ni con una larga explicación de autoridades. Comenzó con una lectura. Estudiantes, docentes y funcionarios tomaron turnos para leer “Redes”, del escritor español Eloy Moreno, un texto que sirvió para llevar al salón una conversación que los jóvenes conocen bien: lo que ocurre detrás de una pantalla también puede afectar lo que sienten y la manera en que se relacionan.
Después de la lectura llegaron las preguntas. El ejercicio abrió reflexiones sobre las consecuencias del uso de las redes sociales, la empatía y la convivencia, llevando al grupo de las palabras escritas a experiencias que forman parte de su vida cotidiana.
La estrategia está dirigida a estudiantes de tercero de secundaria y de los tres grados de educación media superior. Es decir, busca trabajar con una etapa en la que los jóvenes enfrentan cambios personales y sociales, pero en la que la escuela también pretende convertirse en un espacio para hablar de aquello que no siempre aparece en las materias tradicionales.
El secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez García, explicó que el programa tiene un carácter preventivo y busca fortalecer el bienestar socioemocional, favorecer el aprendizaje y mejorar la convivencia. La propuesta también contempla la participación de madres y padres de familia para reforzar el acompañamiento fuera de las aulas.
Sin embargo, el desafío no está solamente en poner sobre la mesa el tema de las emociones. También estará en detectar cuándo un estudiante necesita algo más que una conversación, establecer mecanismos de atención y garantizar que los docentes y las familias sepan cómo actuar ante una situación que pueda afectar su bienestar.
El programa plantea, precisamente, que las escuelas sean espacios de participación, orientación y apoyo, con la intervención de autoridades, directivos, maestros y familias. En el arranque estatal, realizado en Tampico, no se precisó todavía cuántos estudiantes y planteles de Tamaulipas serán incorporados a esta estrategia.
Por ahora, el primer mensaje ya quedó dentro del aula: hablar de emociones también forma parte de educar. Y en una generación que convive todos los días entre el salón de clases y las redes sociales, el reto será que esa conversación no termine cuando cierre el libro, sino que se convierta en acompañamiento real para los estudiantes.





