EL RESBALÓN/Mario Prieto
La Refinería Francisco I. Madero vive una de sus mejores épocas, con una producción de 110
mil barriles diarios y con las tasas más bajas en accidentes laborales.
Pero, desde hace unos días, se han presentado algunas situaciones que han encendido los
“focos rojos” en materia de seguridad, como el descontrol que se dio en una de las plantas de
este complejo y que empezó a lanzar cortinas gigantes de humo negro. Muchos pensaron que
iba a explotar, y esto pudo llegar a poner en riesgo a los trabajadores y a los miles de
habitantes que viven en las colonias aledañas.
Y estas “anormalidades” empiezan a presentarse a la par de la llegada del Ing. Andrés Macías
Macías a la SPA Gerencia de la Refinería Madero y del Ing. Francisco Palomino Grimaldo como
superintendente de Gestión de Mantenimiento.
Extrañamente, no se han dado a conocer públicamente sus nombramientos, que la paraestatal
y su jefe de prensa en la zona han escondido, porque saben que los que llegaron y se aliaron
no van a poder con el paquete, pero están apadrinados y recomendados.
Desde ahí, PEMEX no está haciendo bien las cosas. Andrés Macías, quien tiene parte de su
mayor trayectoria laboral en la Refinería Olmeca, en Paraíso, Tabasco, lugar donde hicieron
fiesta por su salida, cuentan que allá era más perezoso y dormilón que un oso en plena
hibernación, y que se hacía la pinta de la chamba para irse al gym; la refinería nunca le
interesó.
Palomino Grimaldo carga con un mega tufo de presunta corrupción, pues hay acusaciones muy
graves que provienen del año 2019, al parecer, de Salamanca, Guanajuato, donde otorgaba
contratos por asignación directa a empresas “favoritas”, a las que presuntamente les cobraba el
favor y les pasaba charola pidiéndoles un 10 por ciento de moche, negocio en lo oscurito que le
descubrieron, y cuentan que lo amonestaron.
En esta Refinería hay 22 plantas operando y cerca de 4 mil trabajadores; más del 95 por ciento
son sindicalizados y el resto, de confianza. Vidas que están en peligro ante la falta de
capacidad de Andrés Macías y ante la ambición de Palomino, y eso no se vale.
Petróleos Mexicanos no debe de jugarle al enmascarado de plata con decisiones al aire,
porque le pueden salir muy caras.
Lo que está pasando preocupa a la raza, porque estos cuates traen muy mala fama y
antecedentes; las cosas pintan de mal a peor en este lugar,
En unos cuantos días, su inexperiencia e incapacidad han quedado expuestas, señaladas y
comprobadas: no tienen nada que hacer en estos puestos y son un peligro para la Refinería y
para los maderenses.
Por culpa de Andrés Macías Macías como Francisco Palomino, esta Refinería podría regresar a
ser una bomba de tiempo.
Recuerde : No se vale chillar





