Por Raúl López García
La Razón
A menos de 20 días del regreso a clases, el problema de agua ya alcanzó a las escuelas de Ciudad Victoria: en una sola semana se realizaron más de 30 viajes para llevar el vital líquido a planteles que enfrentaron problemas de abastecimiento.
Lorena Zapata Medina, secretaria de Bienestar Social del Municipio, confirmó que la demanda de agua por parte de las instituciones educativas aumentó con el regreso de los alumnos, luego de permanecer prácticamente detenida durante el periodo vacacional.
“En esta semana pasada fueron como treinta y tantos viajes que hicieron las instituciones educativas”, señaló la funcionaria al referirse al suministro gratuito que se proporciona a través de los Centros AMA.
La necesidad de llevar agua a las escuelas se presenta mientras la ciudad enfrenta una baja presión en la red, situación que, de acuerdo con Zapata Medina, ya no está limitada a determinados sectores.
“Como ha bajado mucho la presión, pues ha sido prácticamente en toda la ciudad”, reconoció.
Las zonas altas continúan entre las más afectadas, por lo que el Municipio mantiene identificados los sectores donde el agua llega mediante tandeo y establece los días en que reciben el servicio. Sin embargo, la funcionaria señaló que las solicitudes también provienen de otras colonias.
Con el regreso a las aulas, las escuelas volvieron a convertirse en un punto de atención prioritaria, ya que requieren agua para mantener sus actividades y las condiciones básicas de operación durante la jornada escolar.
Zapata Medina aseguró que, hasta ahora, existe capacidad para atender las solicitudes de los planteles, aunque reconoció que la demanda se ha incrementado debido a la falta de agua y a la baja presión en la red.
El problema, añadió, no necesariamente se relaciona con la ausencia de agua en la presa. “La presa, afortunadamente, tiene mucha agua, pero bueno, la manera de traerla. No tenemos la manera de traérnosla”, explicó.
Así, mientras Victoria enfrenta las dificultades para llevar el agua hasta los hogares, las escuelas han comenzado el ciclo escolar con una necesidad adicional: asegurar, mediante abastecimiento externo, el líquido que requieren alumnos y trabajadores para mantener en funcionamiento los planteles.





