A BARLOVENTO/TOMÁS BRIONES
Llamarles candidaturas a presidencias municipales y diputaciones federales no es posible sin
violar la ley.
Por eso, en Morena y la Cuatroté se recurre al eufemismo que denomina a esas virtuales
nominaciones como “Coordinaciones Distritales y Municipales en Defensa de la
Transformación”.
El proceso para asignar esas candidaturas tan tempranas, fuera de los tiempos marcados por
la ley electoral, es algo que ya estaba contemplado en el plan del partido como parte de las
acciones para contener cualquier intento de desbandada.
Obviamente, la falta de información sobre los criterios que se utilizarán para realizar las
encuestas para designar a las candidatas y candidatos ya es objeto de cuestionamiento por
parte de más de un interesado.
Sin embargo, el partido considera que tiene bien medidos los tiempos y las reacciones de
quienes no obtengan las nominaciones, para contener cualquier posibilidad de deserción que
represente un riesgo para el partido.
En Morena se han realizado encuentros a nivel local en los principales municipios para sondear
la popularidad y el poder de convocatoria de las y los aspirantes que son mencionados para
buscar una reelección o disputar por primera vez algún cargo de elección.
Aunque las mediciones arrojan resultados disparejos y las encuestas que se aplican desde
hace tiempo no van a dejar a todos contentos, en lo personal no vislumbro que haya alguna
ruptura importante por parte de quienes no resulten favorecidos.
Morena en Tamaulipas tiene una posición sólida que no representa un riesgo de pérdida
importante en los espacios que ya tiene, aunque hay municipios en donde, si las cosas no se
manejan de manera adecuada, sí pueden representar un peligro para el partido.
Una mala selección de candidatos o la tozudez para aprobar la postulación de alcaldes o
alcaldesas que busquen la posibilidad de la reelección, sin tomar en cuenta el desgaste que
tienen entre la ciudadanía, sí es un factor que debe preocupar a la Cuatroté.
Además, hay factores como las fuerzas internas dentro de Morena y la relación con aliados
como el Partido Verde, junto con la fortaleza del PAN, que hacen que municipios como Nuevo
Laredo, Reynosa y Tampico sean puntos de preocupación para el partido.
El PAN se quedó muy cerca, en dos ocasiones, de ganar la alcaldía de Nuevo Laredo; la familia
Peña Ortiz definitivamente influirá en el resultado de la elección en Reynosa y el diputado
federal Chucho Nader tiene una sólida ventaja en la percepción popular en el puerto.
Si se combinan algunos factores, el PAN podría recuperar Tampico sin problema, marcando así
un tibio resurgimiento del blanquiazul.
Así es que la cercanía del anuncio de estas candidaturas no oficiales en Morena ya genera
intenciones internas y peleas mal disimuladas que seguramente dejarán abiertas muchas
heridas que se van a mantener así hasta el día de la elección.
LOS CAPRICHOS DE ALMARAZ
Con tiempo suficiente, el equipo del gobernador Américo Villarreal Anaya programó sus visitas a
los 43 municipios para asistir a los actos de los informes de gobierno de los alcaldes.
Todo ha transcurrido sin contratiempos y el mandatario ha acompañado a los presidentes
municipales, junto con integrantes de su gabinete, así como legisladores federales y locales.
El objetivo es fortalecer la cercanía entre la administración estatal y los ayuntamientos, como
una forma de reiterar el compromiso de Villarreal Anaya para apoyar a los alcaldes en sus
tareas.
Como decía, del norte al centro del estado, el recorrido que realiza el gobernador confirma su
cercanía con los ciudadanos y representa también el reconocimiento de los ciudadanos al
mandatario.
Sin embargo, el fin de semana el presidente municipal de Río Bravo, Miguel Ángel Almaraz,
trató de sorprendernos al anunciar que este domingo tendría el acto de su segundo informe de
gobierno contando con la presencia del gobernador.
No obstante, la oficina del mandatario negó la veracidad del anuncio de Almaraz, recordando
que, con suficiente anticipación, su equipo de colaboradores diseñó una agenda para asegurar
su presencia en todos los informes de gobierno, pero el alcalde de Río Bravo cambió las fechas
sin tomar en cuenta la disponibilidad de Villarreal.
La falta de seriedad y los caprichos del presidente municipal de Río Bravo pretendieron poner
en entredicho la disposición del gobernador para estar con todos los alcaldes de Tamaulipas, en
un ejercicio de cercanía con los ciudadanos y sus autoridades locales.
Quienes conocen a Miguel Ángel Almaraz saben bien que ese es su estilo y que, con una
actitud que raya en una falsa seriedad, siempre busca obtener beneficios políticos de cualquier
situación que pueda surgir.
La pretensión del alcalde riobravense al difundir el anuncio de que el gobernador estaría en su
informe, a sabiendas de que oportunamente se le notificó que no era posible por la distribución
de la agenda, solamente exhibe su intento por sorprender la buena fe del mandatario y, de
pasada, quizá hasta buscar que los ciudadanos piensen que no tiene interés en estar en el
informe.
La corrección mantiene la estructura y el filo político del original. En particular, no suavicé el
apartado de Almaraz ni convertí las afirmaciones políticas en un lenguaje más institucional,
porque eso ya implicaría modificar la voz y el fondo de la columna.
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