Por Staff
La Razón
Ante condiciones que puedan generar afectaciones en viviendas o comunidades, una preparación anticipada puede facilitar una evacuación y reducir riesgos para las familias.
Entre las principales medidas se encuentra retirar o asegurar objetos que puedan caer o ser desplazados por el viento, especialmente aquellos ubicados en espacios exteriores.
También se recomienda identificar con anticipación el refugio temporal más cercano y conocer las rutas de evacuación disponibles, principalmente para quienes habitan en zonas susceptibles a inundaciones, deslaves o desbordamientos.
Otra acción preventiva consiste en mantener a la mano documentos importantes, medicamentos, agua y otros artículos básicos que puedan necesitarse en caso de abandonar la vivienda.
Si las autoridades determinan que existe la necesidad de evacuar, la recomendación es atender inmediatamente las indicaciones y trasladarse siguiendo las rutas establecidas.





