Por Raúl López García
La Razón
Ocho horas al día frente a un celular. Ese es el tiempo que, de acuerdo con lo señalado por la Secretaría de Educación de Tamaulipas, pasan en promedio niñas, niños y jóvenes en México conectados a estos dispositivos, una exposición que ahora busca frenarse dentro de las escuelas de educación básica, donde el teléfono dejará de ser un compañero permanente durante las clases.
Miguel Ángel Valdez García, secretario de Educación de Tamaulipas, afirmó que la medida, que entrará en vigor el 3 de noviembre, no ha generado reclamos entre las familias. “Hay un aplauso y hay un agradecimiento de la medida”, aseguró, al señalar que existe preocupación por el efecto que tiene el celular en la atención de los estudiantes.
El funcionario reconoció que el problema no es solamente tener un teléfono en la mochila, sino lo que ocurre cuando se convierte en una distracción constante. “Ha sido muy perjudicial, muy dañino en las escuelas el uso del celular por la falta de atención”, expresó. La regulación pretende que, durante las clases, el dispositivo no desplace al maestro, la convivencia ni el aprendizaje.
Pero la apuesta no es regresar a las aulas sin tecnología. Tamaulipas pretende que el acceso digital ocurra desde las propias escuelas y bajo objetivos educativos. “Lo que queremos es tener conectividad, tener un uso didáctico y regulado para que no haya brecha digital”, afirmó Valdez García.
El reto todavía es grande. La Secretaría de Educación reporta conectividad en el 100 por ciento de las escuelas rurales, pero en las zonas urbanas alcanza el 93 por ciento. El secretario anunció que este jueves, durante el informe del gobernador Américo Villarreal Anaya, se dará a conocer el objetivo de conectar al total de los planteles.
Mientras llega ese cambio, miles de estudiantes seguirán enfrentando una realidad en la que el celular forma parte de casi cada momento de su día. Por eso, la discusión que se abre en las escuelas no es solamente sobre guardar un teléfono durante las clases, sino sobre cuánto tiempo de la infancia y la adolescencia está ocupando una pantalla y cuánto de ese tiempo termina fuera del aprendizaje.
Este miércoles, autoridades educativas, docentes, directivos y especialistas analizarán en Ciudad Victoria el impacto de las redes sociales y las pantallas durante el Foro Estatal “La vida frente a la pantalla”. La pregunta que queda sobre la mesa es tan sencilla como difícil: después de ocho horas frente al celular, ¿cuánto espacio queda para poner atención?





