Por Staff
La Razón
CIUDAD DE MÉXICO.- Un grupo de activistas de Greenpeace México, acompañado de autoridades tradicionales indígenas aledañas a la bahía de Ohuira y pobladores organizados en el colectivo ¡Aquí No!, realiza una manifestación pacífica en el Zócalo capitalino para exigir la cancelación de la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman, Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), ubicada en Topolobampo, Sinaloa.
Con la participación de 20 personas, dos escaladores de la organización ambiental subieron al asta bandera para colocar un banner con el mensaje “Presidenta: Proteja Topolobampo”. También colocaron otro en el piso con la leyenda “¡En México No!”.
El objetivo, dijeron, es hacer un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para cancelar este proyecto.
“Hacemos un llamado al Gobierno de México a hacer lo correcto y dar marcha atrás a la construcción de la megaplanta de amoniaco, capaz de producir 2 mil 200 toneladas métricas de amoniaco al día, por representar un riesgo para el ecosistema, la salud y la vida que alberga la bahía de Ohuira”, señalaron.
Desde el 15 de junio del año pasado, integrantes del colectivo, autoridades tradicionales y pobladores mayo-yoreme mantienen un plantón en las inmediaciones de la planta de amoniaco, en rechazo a los daños que, aseguran, serían irreparables para este ecosistema protegido, afectando la pesca, los manglares y la biodiversidad marina.
En la conferencia matutina de este lunes, la titular del Poder Ejecutivo, Sheinbaum Pardo, fue cuestionada sobre la protesta.
La mandataria federal respondió que existe una consulta pública y se realizan asambleas con las comunidades afectadas para conocer por qué se oponen.
“Una parte importante tiene que ver con compromisos que hizo la empresa alrededor de la zona y se está trabajando en eso, pero también hay cuestiones que tienen que ver con la contaminación y se está buscando ver cómo resolverla, para que la laguna no se contamine”, detalló.
Por ello, afirmó que hasta que concluyan estas asambleas con las comunidades se tomará una decisión.
“Nada a la fuerza, todo por la razón, y vamos a esperar este trabajo en las asambleas y que la empresa que puso la planta cumpla con las comunidades y no haya impactos en la zona”.





