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EXPRESO-LA RAZON
En un firme testimonio de responsabilidad social y
compromiso con el bienestar integral de su
comunidad trabajadora, el Centro de Desarrollo
Infantil de la Universidad Autónoma de Tamaulipas
(CENDI UAT) en Ciudad Victoria recibió el Distintivo
ELSSA (Entornos Laborales Seguros y Saludables),
otorgado por el Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS).
Este galardón, que reconoce las buenas prácticas
aplicadas por la casa de estudios para consolidar
espacios de trabajo dignos, seguros y eficientes, fue
recibido por la presidenta de Familia UAT, Lic.
Isolda Rendón de Anaya, en el marco del Foro
Transversal ELSSA, realizado en el Auditorio de la
Facultad de Ingeniería y Ciencias.
En este acto, el titular del Órgano de Operación
Administrativa Desconcentrada Regional
Tamaulipas del IMSS, José Luis Aranza Aguilar,
expresó un especial reconocimiento a la
Universidad Autónoma de Tamaulipas, resaltando
los trabajos coordinados que han emprendido en
favor de la educación y la formación integral de la
niñez tamaulipeca. Asimismo, emitió una felicitación
institucional al rector de la UAT, Dámaso Anaya
Alvarado, por el liderazgo de la universidad en la
adopción de programas con alto impacto social.
Obtener el Distintivo ELSSA, el cual cuenta con una
vigencia de un año, otorga al CENDI UAT un
reconocimiento oficial por contar, en su centro de
trabajo, con la autoevaluación aprobada de las
cinco líneas estratégicas del programa, además de
integrar a un Monitor ELSSA, formalmente
capacitado y afiliado a la institución, a través de la
plataforma CLIMSS.
Este logro acredita que el CENDI UAT ha
implementado de forma integral un modelo
preventivo que abarca desde el cuidado físico de
las y los trabajadores y la atención a la salud
mental, hasta la vigilancia epidemiológica y la
capacitación continua de su personal.
Gracias a este esquema integral, impulsado a
través de la iniciativa voluntaria y gratuita del IMSS,
el centro infantil no solo reduce de forma sustancial
los accidentes y las enfermedades de trabajo, sino
que también previene padecimientos crónicos, lo
que se traduce en un impacto directo en la calidad
de vida de su personal, reflejado en una menor tasa
de ausentismo, un entorno de trabajo más armónico
y la consolidación de una cultura institucional que
ubica al ser humano como el activo más valioso de
la Universidad.





