Por. Staff
Expreso-La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Tamaulipas concentra el mayor número de fragmentos de restos humanos almacenados en anfiteatros forenses de todo el país, de acuerdo con el Reporte de Resultados del Censo Nacional de Procuración de Justicia del INEGI), publicado ayer.
Según el documento, la Dirección General de Servicios Periciales y Ciencias Forenses del estado tenía, al terminar el año pasado, 436 fragmentos de restos humanos en resguardo, una cifra que supera a la de cualquier otra entidad del país y que incluso rebasa el total nacional acumulado por el Centro Federal Pericial Forense de la Fiscalía General de la República (FGR), que reportó 362 fragmentos en sus instalaciones federales.
Ningún otro estado se aproxima al número tamaulipeco: Oaxaca reportó 134 fragmentos almacenados, Guerrero 65 y Nuevo León 59.
La cifra contrasta con los 131 cadáveres completos que la unidad estatal mantenía almacenados en sus anfiteatros en la misma fecha, lo que significa que el número de fragmentos humanos en resguardo triplica al de cuerpos enteros pendientes de identificación o entrega.
El INEGI define un fragmento como una porción de estructura anatómica, con o sin tejido blando, independientemente de su estado de conservación.
El reporte revela que Tamaulipas cuenta con cuatro salas necroquirúrgicas, 19 mesas anatómicas y seis cámaras de frío, con capacidad para almacenar hasta 328 cadáveres con tejidos blandos, pero ninguna capacidad instalada para el resguardo específico de restos óseos.
A esto se suma que los tres centros de resguardo forense con los que cuenta el estado —con capacidad conjunta para 1,500 cadáveres— tampoco disponen de espacios de refrigeración para cuerpos de reciente ingreso ni de áreas específicas para restos sin tejidos blandos, según reportó la propia fiscalía estatal al organismo.
El censo documenta que la entidad recibió 2,870 cadáveres a lo largo del año, de los cuales ocho de cada diez correspondieron a hombres —2,280 casos, equivalentes a 79.4 por ciento— frente a 570 mujeres, que representaron 19.9 por ciento del total; en 20 casos no fue posible determinar el sexo.
En cuanto a restos humanos, la dependencia estatal recibió 40 piezas clasificadas como segmentos y 345 piezas de fragmentos durante el año, además de 22 óbitos fetales.
El contraste entre lo recibido durante el año —345 fragmentos— y lo que permanecía almacenado al cierre del mismo periodo —436 fragmentos— sugiere que la fiscalía estatal arrastra restos ingresados en ejercicios anteriores que aún no han sido identificados, entregados a familiares o inhumados, un acervo que crece más rápido de lo que se resuelve.
Centro de Identificación, sin operar
Mientras sigue en crecimiento el rezago forense, el Centro de Identificación Humana construido dentro del Centro Integral de Justicia de Altamira, en el sector La Pedrera, permanece sin operar pese a que su construcción arrancó en 2021 y las autoridades federales proyectaron su puesta en marcha desde 2023.
El complejo, concebido para albergar áreas de genética, análisis de ADN, antropología forense, identificación dactilar, resguardo de cuerpos y atención a familiares, cuenta con capacidad estimada para 132 cuerpos. Su construcción se financió en un 90 por ciento con recursos de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas y en un 10 por ciento con aportación del Gobierno de Tamaulipas, de acuerdo con datos de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración: 17 millones de pesos presupuestados en 2021 para su construcción y 9 millones 710 mil pesos adicionales autorizados en 2022 para un segundo módulo.
La exigencia de activar el centro de Altamira se ha repetido en distintas manifestaciones de colectivos de búsqueda. En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, familiares de personas desaparecidas marcharon para demandar, entre otros puntos, exhumaciones masivas, la depuración de agentes del Ministerio Público y policías investigadores, y la apertura inmediata del Centro de Identificación Humana, al que calificaron como una necesidad prioritaria ante la acumulación de cuerpos y restos pendientes de identificar.
Edith González, integrante de uno de los colectivos, señaló que solo en lo que va de 2026 han localizado alrededor de 25 fosas clandestinas y más de 100 sitios de exterminio en la zona norte del estado, varios de los cuales permanecen sin ser procesados por la Fiscalía debido a la falta de personal y capacidad operativa.
El trasfondo de estas exigencias se refleja en las cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, que ubican a Tamaulipas en el segundo lugar del país por número de casos activos, con 13 mil 856 registros al corte de agosto de 2026, solo por debajo del Estado de México. De acuerdo con el informe estatal de la organización Red Lupa, Reynosa concentra el mayor número de casos, con 2 mil 918 personas, seguido de Nuevo Laredo, Matamoros, Victoria y Tampico.
En materia de justicia, solo 22 carpetas de investigación por desaparición han avanzado a proceso judicial en una década, lo que representa una tasa de impunidad de 99.7 por ciento, según cifras cruzadas del propio registro nacional y de la Fiscalía estatal.





