Por Cynthia Gallardo
La Razón
El miedo se convirtió en una preocupación constante para Anahi García Hernández, esposa de Gonzalo, exmilitar y trabajador que el pasado 5 de septiembre sufrió una caída de aproximadamente 15 metros mientras laboraba en la construcción de Chedraui Selecto, accidente que le provocó dos fracturas de pelvis y lo mantiene convaleciente en cama.
Mientras Gonzalo enfrenta una larga recuperación y la incertidumbre sobre cuándo podrá volver a trabajar para sostener a su familia, Anahi asegura haber recibido presuntas amenazas y teme por su integridad, luego de mantener su exigencia de justicia y una indemnización para su esposo.
“Yo siempre he tenido miedo. La verdad, tengo miedo porque no sabía con qué persona me estaba metiendo”.
Anahi ha mantenido firme su exigencia de justicia y, en este proceso, cuenta con el respaldo de su familia, que asegura no dejarla sola frente a lo que considera una situación de intimidación.
Jessica Ferral Hernández, prima de Gonzalo, afirmó que representantes de la empresa nacional presuntamente intentaron citar a Anahi para que acudiera sola a Chedraui, situación que, dijo, generó temor entre sus familiares.
“Le dijeron a mi prima que se presentara, pero que se presentara sola… ¿Por qué?… Querían intimidarla, pero nosotros, como familia, no la hemos dejado en ningún momento, ni a él ni a mi prima… ¿Consideran esto como una amenaza?… Claro que sí, porque ella sabe lo que vivió en los momentos que no podían estar con ella. Ella recibió eso de que tenía que venir aquí a Chedraui porque querían arreglar algo con ella. ¿Qué podían arreglar si podía ser en vía pública o en el hospital mismo?”.
Ferral también dio a conocer que, tras el accidente, Gonzalo fue llevado inicialmente a un hospital privado donde se requerían 150 mil pesos para una intervención quirúrgica. Sin embargo, aseguró que un trabajador que había quedado a cargo se retiró después de señalar que ya había cumplido con aportar cinco mil pesos, y Gonzalo fue trasladado al Hospital Carlos Canseco.
“Al momento de no dar los 150 mil para una operación, que es lo único que pedíamos, no queríamos llegar hasta esto porque mi primo no quería llegar hasta esto. Ellos se negaron. No nos dieron respuesta de tiempos, de nada, y el señor que habían dejado ahí con toda la responsabilidad se fue del lugar”.
Tras el diálogo de este martes con representantes de la empresa durante la apertura de Chedraui Selecto, Anahi aseguró que nuevamente se retiraron sin una respuesta concreta sobre el apoyo que requiere su esposo.
“No nos dieron respuesta. Como siempre, se evadieron de todo lo que ha sucedido. Ellos se ofrecieron, que iban a darnos la información… Hasta ahí llegamos. Lo demás, nada”.
Jessica Ferral dijo, además, que durante el encuentro los representantes de Chedraui Selecto señalaron que el accidente de Gonzalo no ocurrió en ese sitio y que el trabajador no habría sido contratado directamente por la empresa.
“No nos enseñaron pruebas. Nos dicen que aquí no fue, siguen mintiendo. Que no fue contratado”.
La familia también mencionó a presuntos contratistas relacionados con la obra. Según Ferral, uno de ellos habría manifestado temor por su propia integridad y dijo no poder intervenir en el caso.
“El señor Francisco, en el hospital, nos manifestó que nos iba a apoyar y que nos iba a ayudar. Dice que pagó la cuenta; no fue así. Alberto, el contratista, dijo que no podía hacer nada, temía por él. Él dijo así”.
De acuerdo con Anahi y Jessica, representantes de Chedraui Selecto se comprometieron a entregar información que podría contribuir al proceso legal para determinar responsabilidades y buscar una indemnización para Gonzalo.
La familia enfrenta ahora una doble preocupación: la recuperación de Gonzalo y la incertidumbre económica que representa tenerlo incapacitado para trabajar. Estiman que podría permanecer hasta un año y medio en cama, mientras sus dos pequeños hijos dependen de él.





