José Luis Rodríguez Castro Expreso La Razón
Después de semanas de espera y con una flota
reducida, los camaroneros de Tampico se preparan
para regresar al Golfo de México. Alrededor de 120
embarcaciones se alistan para la primera corrida de
la temporada, en un sector que llega al reinicio de la
actividad con menos barcos y después de un año
marcado por la baja captura.
La flota camaronera de altura de Tamaulipas pasó
de 179 embarcaciones en 2022 a 148 en 2025, una
reducción de 31 barcos, equivalente al 17.3 por
ciento. Para la primera salida de esta temporada se
estima la participación de unas 120 embarcaciones,
con alrededor de 600 pescadores.
La veda concluirá oficialmente a las 24:00 horas del
15 de septiembre, por lo que la actividad de captura
podrá comenzar a partir del 16 de septiembre, de
acuerdo con el calendario establecido para la
temporada en el Golfo de México.
El regreso ocurre después de que la temporada
anterior dejó una captura de poco más de 7 mil
toneladas de camarón en Tamaulipas. De acuerdo
con datos de Conapesca, en 2024 se registró una
producción de 7 mil 263 toneladas, mientras que la
población pesquera estatal fue de 13 mil 64
personas.
En Tampico, los preparativos se concentran en los
muelles y embarcaderos. Redes, combustible,
víveres y equipo son revisados antes de que las
embarcaciones vuelvan a internarse en el Golfo.
José Albarra Suárez, quien trabaja como guinchero,
confió en que las condiciones encontradas durante
las pruebas realizadas antes del inicio de la
temporada permitan obtener mejores resultados.
“Pensamos que nos va a ir mejor que el año
pasado, sí, porque ahora sí se reportó mejor en las
pruebas. Sí, así es”, comentó.
El recuerdo de la temporada anterior todavía está
presente entre los trabajadores. Albarra Suárez
recordó que la escasez de producto redujo las
posibilidades de obtener ingresos.
“El año pasado estuvo pues de la patada, porque no
hubo casi camarón. Sí, nos fue mal. Y esta vez yo
creo que sí, porque estuvieron buenas las pruebas.
Sí, así es. Eso es todo”, expresó.
Para quienes trabajan directamente en el
procesamiento, el regreso de los barcos también
significa la posibilidad de recuperar una fuente de
ingresos que permaneció limitada durante la veda.
Javier Salinas Ayala, descabezador, resumió la
expectativa en una frase: “Traer mucho pez, pesca,
primeramente Dios, para salir adelante”.
La espera durante la veda, sin embargo, representó
dificultades económicas para los trabajadores que
dependen de la actividad.
“No, pues difícil, difícil. Sí, no pues no hay, no hay
sustento. Y pues ahorita gracias a Dios ya, a ver
para pagar deudas, pagar deudas más que nada”
,explicó.
La reducción de la flota se suma así a un escenario
en el que los pescadores buscan recuperar
ingresos, mientras los primeros viajes permitirán
conocer si las condiciones observadas en las
pruebas se traducen en capturas suficientes.
La temporada arrancará formalmente con menos
embarcaciones que años atrás, pero con cientos de
trabajadores pendientes de lo que encuentren los
primeros barcos en el mar.





