Antonio H. Mandujano
Mucho antes de que el campo se transforme en una enorme alfombra amarilla y comiencen a llegar visitantes en busca de la fotografía perfecta con el Cerro del Bernal como escenario, en el Rancho Betty, de González, ya comenzaron los trabajos rumbo a la temporada de girasoles 2026.
Con la preparación de la tierra se marca el inicio de un nuevo ciclo para uno de los campos de girasol más reconocidos de Tamaulipas, donde actualmente se realizan labores agrícolas para dejar listo el terreno que recibirá la nueva siembra.
Por ahora, el sitio permanece cerrado al público, pues todavía falta completar todo el proceso agrícola.
De acuerdo con los responsables del campo, será hasta finales de este año cuando se tenga nuevamente el espectáculo de los girasoles en flor.
“La temporada 2026 ya se empieza a trabajar desde ahora.
En Campo de Girasoles Rancho Betty ya estamos preparando la tierra y cada detalle para recibir una nueva temporada llena de color, girasoles y momentos especiales”.
“Todavía no estamos abiertos al público, pero poco a poco les iremos mostrando todo el proceso rumbo a la temporada 2026, que arranca a finales de año.
¿Quién ya está esperando volver a ver el campo completamente amarillo? “, publicó hace algunas horas en su página de Facebook.
▶️De cultivo agrícola a atractivo turístico
El Rancho Betty se localiza en el municipio de González, en las inmediaciones del ejido Graciano Sánchez y a los pies del emblemático Cerro del Bernal de Horcasitas, una combinación que convirtió al lugar en uno de los principales atractivos turísticos de la región sur de Tamaulipas.
Aunque actualmente es conocido por las fotografías de miles de visitantes entre los girasoles, el objetivo original del cultivo es agrícola y no turístico.
La semilla que se obtiene de los girasoles es utilizada principalmente para la elaboración de aceite comestible. Reportes sobre la producción del Rancho Betty señalan que, una vez cosechada y trillada, la semilla es enviada fuera de Tamaulipas para su procesamiento.
El cultivo, además, se realiza principalmente bajo condiciones de temporal, por lo que la disponibilidad de humedad y las lluvias tienen un papel fundamental para determinar el desarrollo de las plantas y el rendimiento de la cosecha.
En registros de años anteriores se han reportado rendimientos de entre 300 y 500 kilogramos de semilla por hectárea, aunque con condiciones favorables de lluvia el rendimiento puede ser mayor.
▶️Un campo de grandes dimensiones
La superficie destinada al girasol en Rancho Betty ha variado de acuerdo con cada ciclo y con la zona considerada para el cultivo y la actividad turística.
En años recientes se han reportado cientos de hectáreas dedicadas al girasol, mientras que en temporadas específicas se ha informado de superficies superiores a las mil hectáreas en el conjunto del sitio.
Parte de estas tierras adquirió además una vocación turística, luego de que el espectáculo natural de los girasoles comenzara a atraer a visitantes de distintos puntos de Tamaulipas y otros estados.
El fenómeno incluso generó actividad comercial alrededor del campo, con venta de alimentos, artesanías y otros productos durante las temporadas de apertura. El Gobierno de Tamaulipas también ha reconocido al Rancho Betty y a los productores de González por su aportación al turismo y al desarrollo económico regional.
▶️El campo se prepara nuevamente
Con la nueva temporada en puerta, maquinaria y trabajadores ya comenzaron a intervenir nuevamente el terreno para preparar las condiciones necesarias para el siguiente ciclo.
Será en los próximos meses cuando el paisaje actualmente dominado por tierra trabajada vuelva a transformarse poco a poco hasta convertirse en el característico escenario amarillo que cada año tiene como telón de fondo al Cerro del Bernal.
Mientras tanto, los responsables del Rancho Betty han comenzado a mostrar en redes sociales los primeros trabajos de preparación y anticipan que la temporada 2026 comenzará hacia finales del año.





