Por Staff
La Razón
Obispos católicos y episcopalianos de Tennessee solicitaron al gobernador Bill Lee conmutar la pena de muerte de Christa Pike, después de que la ejecución de la mujer no pudiera concretarse durante el procedimiento realizado el 30 de septiembre.
En una declaración conjunta emitida el 1 de octubre, los líderes religiosos reconocieron la gravedad del asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995, así como el sufrimiento de sus familiares.
Sin embargo, plantearon que el cumplimiento de la condena no necesariamente debe implicar otra muerte.
“Exigir cuentas no tiene por qué requerir otra muerte”, señalaron los obispos en el documento.
Los prelados agregaron que conmutar la pena no significaría negar la justicia, sino optar por una respuesta basada en la dignidad humana y la misericordia.
Organizaciones religiosas se suman al llamado
La directora ejecutiva de Catholic Mobilizing Network, Krisanne Vaillancourt Murphy, también cuestionó la ejecución y pidió no normalizar lo ocurrido.
La organización sostiene que la Iglesia católica considera inadmisible la pena de muerte y que existen alternativas para proteger a la sociedad sin recurrir a la ejecución.
El papa León XIV también se ha pronunciado públicamente contra la pena capital. En abril de 2026, durante un videomensaje dirigido a un evento de la Universidad DePaul, afirmó que el derecho a la vida constituye el fundamento de los demás derechos humanos.
Pike permanece bajo atención médica
El abogado de Christa Pike, Randy Spivey, informó que su clienta sobrevivió a dos dosis de pentobarbital durante el procedimiento y que permanece en estado crítico mientras recibe atención médica.
Tras el fallido intento de ejecución, la defensa solicitó la conmutación inmediata de la pena de muerte.
El caso queda ahora en manos de las autoridades de Tennessee, mientras organizaciones religiosas y la defensa presionan para que la condena sea modificada.





