PRISMA FEMINISTA/Lupita Escobedo Conde
Una decena de mujeres periodistas tamaulipecas, fuimos hasta el llamado “fin del mundo”, para
llegar puntuales al encuentro de voces en resistencia y miradas diversas; aquí realizamos un
diagnóstico con lecturas cualitativas sobre el periodismo feminista y los derechos humanos de
las mujeres a la comunicación, a la información y a la libertad de expresión. Aquí, las
comunicadoras coincidimos en la necesidad de mantener un pacto feminista con la esperanza
de una vida mejor en una sociedad más humanitaria, unidas en una alianza de “redes que
sostienen” y “narrativas que transforman”.
A diferencia del arraigado pacto patriarcal, el feminista no pretende sostener sociedades que
favorezcan solo a un género, es un acuerdo para mantenernos en guardia porque creemos en
una revolución qué, con sentido ético erradique las conductas machistas y misóginas, en una
batalla que sabemos que no es solo cultural, sino una batalla moral que se debe defender
desde el periodismo feminista.
Aquí nos jugamos el derecho a ser nombradas y a vivir sin violencia.
Este pacto no es una idea de encubrimiento entre pares, no es una fraternidad para hacer
maldades o perpetuar costumbres arcaicas con estereotipos de géneros donde los hombres
son fuertes y las mujeres “el sexo débil”, tampoco es para arrebatarles sus logros o
intercambiar papeles, no queremos “un club de tobi”, ni hacer mofa del físico masculino, menos
llenar las redes disfrazadas de “macho” y hacer comedia a sus costillas, ni nos interesa
ridiculizar su cuerpo o juzgar su desempeño en ningún sentido.
Nunca hemos estado en contra de los hombres, lo dejamos claro en el Noveno encuentro de la
Red Internacional de Periodistas con Visión de Género desarrollado en Santiago de Chile,
donde reafirmamos nuestra convicción de que la clave es seguir en red, en colectiva, porque si
nos segregamos, poco podremos hacer ante el riesgo del retroceso. Volvemos a poner nuestra
agenda feminista en los medios, para transformar las narrativas que normalizan la violencia
contra las mujeres.
Esta Red, a la cual pertenezco desde hace más de una década, tiene presencia en 23 países,
21 años de historia y la integran más de 300 periodistas y comunicadoras así como una decena
de redes estatales y nacionales; nos toca colocar al periodismo con perspectiva de género en
los medios generalistas y públicos, en la academia, en los partidos políticos, en las políticas
públicas de los gobiernos y desde luego ahora en redes sociales, para hablar de los temas que
no se quiere hablar: violencia, acoso sexual y laboral, hostigamiento y precariedad salarial de
las mujeres periodistas, entre otros graves problemas sociales cómo el feminicidio, la
migración, la discriminación y todas las violencias que sabemos afectan a mujeres y niñas en
todo el mundo.
La información con visión de género y lenguaje incluyente debe aparecer en los medios
tradicionales y los digitales, entes que también deben asumir su responsabilidad; evitar la
reproducción de estereotipos y la apología de la violencia contra las mujeres. Ya es hora de que
redireccionen el rumbo.
Acudimos como parte de la Red Nacional de Periodistas de México, en la delegación
tamaulipeca, liderada por Rosa María Rodríguez Quintanilla, de la Comisión de Alertas de la
Red Internacional; Cynthia Gallardo, Lidia Bonilla, Raquel Osorio, Liliana Rivera, Martha
Cázares, Carmen Hernández, Lourdes Sánchez, Karina Castellón, todas con la mente abierta y
el corazón henchido para intercambiar experiencias y conocimientos que en sororidad nos
hacen fuertes y aliadas.
Aquí, Rosa María Rodríguez Quintanilla, en su condición de coordinadora de la Comisión de
Alertas de la RIPVG, presentó el informe de actividades del periodo 2024-2026 en el que dio a
conocer los avances para la puesta en operación del Sistema Mundial de Monitoreo y Alertas
de Agresiones a Mujeres Periodistas (SIMA-MP); plataforma tecnológica que, en su fase piloto,
iniciará este próximo mes de noviembre en América Latina y España.
Esta herramienta busca superar la dispersión de información y la falta de registros con
perspectiva de género, identificar patrones de violencia y agilizar la reacción de las redes ante
agresiones a mujeres periodistas de todo el mundo.
Al término del diálogo internacional, que se llevó a cabo del 23 al 25 de octubre, con la
anfitrionía de la Red de Periodistas de Chile, las participantes renovamos votos por un
compromiso de trabajo colectivo para enfrentar los gobiernos represores y los contextos
difíciles, que en algunas regiones ponen en riesgo nuestros derechos.
En este Encuentro hicimos un reconocimiento a quienes nos anteceden en esta lucha y
conminamos a las nuevas generaciones de comunicadoras, para que se capaciten y se formen
con perspectiva feminista.
La próxima convocatoria, en dos años, nos reunirá en Málaga, España, mientras tanto todos los
días seguiremos impulsando las conversaciones asertivas para frenar discursos de odio,
apología de las violencias y el borrado de las feministas, sabedoras de que las democracias se
fortalecen con información, debate y diálogo con enfoque de género.
VISIÓN VIOLETA
“Ni una menos”, “llegamos todas” y “feminicidio” es léxico feminista que surge de la acción
colectiva; algunas políticas o políticos, instituciones o gobiernos han retomado estas palabras
cómo propias, pero solo en el discurso, por ello no podemos bajar las plumas, callar o
descansar en laureles, seguiremos unidas, alzando la voz, en esta red internacional para
impulsar el fortalecimiento de los derechos y las democracias.





