Trópico de Cáncer/Jesús Collado Martínez
“En México gobierna el pueblo” ha dicho la Presidenta Claudia Sheinbaum y en ese sentido el
Gobierno de la Cuarta Transformación esta cumpliendo puntualmente su compromiso de
atender por el bien de todos primero a los pobres, el salario mínimo pasó de 88 pesos diarios
en 2018 a 315 pesos en 2026, una meta que durante décadas se juzgó imposible. Además 42
millones de hogares reciben uno o varios programas sociales: pensiones para adultos mayores,
becas, apoyos a personas con discapacidad y a campesinos, entre otros, y como resultado de
esas acciones 13.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza de acuerdo con los datos del
Banco Mundial y del INEGI,.
La presidenta Claudia Sheinbaum llegó a su segundo informe de gobierno con un nivel
excepcional de aprobación del 70%, ese respaldo refleja la confianza de los ciudadanos en el
trabajo por el bienestar y la justicia social que realiza despues de un largo periodo en que los
gobiernos del PRI y el PAN alternadamente trabajaron exclusivamente para los poderosos
dejando de lado cualquier compromiso con la población más desprotegida.
Sin embargo, la seguridad sigue siendo siendo la preocupación más grande de los mexicanos
de todos los niveles sociales y el reclamo más sentido de la mayoría. Las encuestas
representativas del INEGI y de las casas encuestadoras coinciden en que la inseguridad es la
principal preocupación de los mexicanos y en que la opinión sobre cómo se maneja es
negativa.
Si bien es cierto que el gobierno federal ha logrado reducciones importantes en delitos de alto
impacto, tambien es cierto que se mantiene una alta incidencia en delitos del fuero común
como cobro de piso, extorsión, asaltos en carreteras, robo de autos y de casas habitación,
asalto a comercios y a transeúntes.
Hay un enojo social legitimo acicateado por los medios y las redes sociales de la derecha que
ven en la inseguridad un nicho de oportunidad para atacar perversamente al gobierno y
minimizar los resultados de sus acciones, pero no toda la critica es desmedida y mal
intencionada y muchas víctimas reclaman con razón. Por eso además de la respuesta
mediática, se requieren resultados verificables como los de las autoridades federales.
La demanda de la sociedad es muy sencilla, la gente quiere salir de su casa con tranquilidad,
llevar a sus hijos a la escuela, a pasear y jugar en el parque público, o a su trabajo sin riesgos
en el transporte público y en la calle, a ir de compras o a un restaurante y regresar sin
incidentes a la tranquilidad de sus hogares.
Lograrlo exige coordinación efectiva del gobierno federal con gobernadores y alcaldes, del
ejército, la marina y la guardia nacional con policías estatales y municipales que deben ser
depuradas y fortalecidas, fiscalías que investiguen y logren sentencias contra los corruptos y
los delincuentes, definir metas claras y compromisos en público para combatir los delitos contra
las familias y su patrimonio y contra la corrupción y la impunidad, con evaluación de resultados
y rendición de cuentas periódica.
La pobreza, la marginación y la exclusión estan bien atendidos por el gobierno con resultados
medibles y satisfactorios, este es el tiempo en que por el bien de todos la seguridad sea la
prioridad, para que los mexicanos puedan disfrutar de la paz que anhelan y por la consolidación
del gobierno democrático y popular de la Cuarta Transformación que encabeza la Presidenta
Sheinbaum





