El expresidente Andrés Manuel López Obrador volvió este miércoles a la conversación pública con un mensaje en redes sociales en el que reivindicó su sexenio y defendió la continuidad de la llamada cuarta transformación.
La aparición se produce cuando el gobierno de Claudia Sheinbaum se acerca al segundo aniversario de su llegada a la Presidencia y cuando Morena enfrenta disputas internas por la definición de las candidaturas a las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027. No es la primera vez que el exmandatario rompe su retiro: desde que concluyó su mandato ha reaparecido en momentos específicos para pronunciarse sobre asuntos nacionales y respaldar el proyecto político que encabezó.
El motivo formal del mensaje, grabado desde su finca en Palenque, Chiapas, fue presentar su nuevo libro, Pueblo. Sin embargo, la mayor parte de la intervención estuvo dedicada a reiterar la narrativa que sostuvo durante su Presidencia: que el movimiento iniciado en 2018 representó una ruptura con el modelo que dominó al país durante décadas y que la 4T debe entenderse como una nueva etapa de la historia nacional.
En esa línea, López Obrador vinculó el movimiento que encabezó con la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana, interpretación que utilizó de forma reiterada durante su mandato para presentar el triunfo electoral de 2018 como un cambio de régimen y no solo como una alternancia partidista.
El “pueblo” volvió a ocupar el centro de su concepción del poder y de la democracia. “En una auténtica democracia, el soberano, el que manda, perdón por repetirlo, es el pueblo”, sostuvo el exmandatario, quien retomó además el concepto de “humanismo mexicano”, con el que ha buscado definir ideológicamente el proyecto iniciado en su administración y continuado por el gobierno de Sheinbaum.
En el terreno de los resultados, defendió los incrementos al salario mínimo y la reducción de la pobreza, y afirmó que uno de los cambios alcanzados durante la 4T es que actualmente hay más mexicanos en la clase media que en condición de pobreza.
El mensaje incluyó también sus críticas habituales contra los gobiernos del PRI y el PAN y contra el periodo que identifica como neoliberal. López Obrador volvió a referirse a expresidentes que durante años fueron sus principales adversarios políticos, entre ellos Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox y Felipe Calderón, y dedicó cuestionamientos particulares a las decisiones tomadas durante la administración de Ernesto Zedillo.





