Cynthia Gallardo
La Razón
Entre Viento y Marea, título de la producción de la maestra Cecilia Lugo, parece ideal para contar la historia de Sofía Carrillo, una joven bailarina tampiqueña que, pese a su corta trayectoria, ha cosechado frutos gracias a su disciplina, perseverancia y pasión por la danza.
Lo que comenzó como una clase más para una niña de cinco años pronto se convirtió en una elección propia. Las tardes de ensayo en el Espacio Cultural Metropolitano dejaron de ser una obligación para transformarse en uno de sus momentos favoritos. Mientras otras niñas disfrutaban de fiestas y convivencias, Sofía encontraba alegría en las rutinas, las duelas y los espejos de los salones de danza.
Hoy, aquel esfuerzo la ha llevado a formar parte del elenco de Entre Viento y Marea, una producción de la maestra Cecilia Lugo que se presenta en el Festival Internacional en la Costa del Seno Mexicano, organizado por el Gobierno de Tamaulipas. Este domingo, el público de Tampico tendrá la oportunidad de verla sobre el escenario, como parte de un recorrido artístico marcado por años de preparación.
En su formación ha sido fundamental la maestra Zaira Arvizu, quien ha acompañado su crecimiento personal y artístico, desde su transformación de niña a adolescente hasta su paso del Espacio Cultural Metropolitano a la Academia de Danza Volare. Su evolución también le ha permitido integrarse al equipo académico que contribuye a la formación de nuevas generaciones de pequeñas bailarinas.
Otra figura esencial en su preparación ha sido la maestra Lyudmila Solodnikova, con quien ha fortalecido su sensibilidad estética y su pasión por el ballet clásico. Para Sofía, la danza es mucho más que una disciplina artística: es una forma de expresarse, un refugio ante las dificultades y un espacio donde encuentra la fortaleza para respirar, recuperar el equilibrio y seguir adelante.
Cada clase, ensayo, entrenamiento y viaje ha contribuido a construir este presente. Su participación en la producción de Cecilia Lugo representa un nuevo capítulo en su trayectoria, pero también refleja el trabajo de quienes han guiado sus pasos y la han impulsado a superar retos para abrirse camino en los escenarios de Tamaulipas.
Detrás de esta historia también está su familia, el primer público que ha celebrado cada presentación y acompañado sus sueños desde la infancia. Hoy, quienes la vieron comenzar a bailar a los cinco años contemplan con orgullo a una joven que pisa con mayor firmeza los escenarios y que ha encontrado en la danza una manera de crecer. Este domingo, en Tampico, Sofía Carrillo compartirá con el público el resultado de ese camino construido entre disciplina, pasión y perseverancia.





