José Luis Rodríguez Castro Expreso La Razón
La zona sur de Tamaulipas suma seis muertes violentas de mujeres durante 2026, de acuerdo con el seguimiento de casos documentados en Tampico y Ciudad Madero. Cuatro ya habían sido registrados como feminicidio y a ellos se agregan dos hechos recientes que permanecen bajo investigación.
Los nuevos casos ocurrieron en los últimos días. En Ciudad Madero, una mujer fue localizada sin vida dentro de un departamento de la colonia Miguel Hidalgo; posteriormente, en Tampico, otra mujer murió después de ser atacada presuntamente con un cuchillo en la colonia Melchor Ocampo.
El caso de Ciudad Madero activó al grupo especializado de combate al feminicidio de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, que mantiene abierta la investigación para establecer las circunstancias de la muerte y las posibles responsabilidades.
En Tampico, el hecho ocurrió durante la madrugada del jueves. La víctima, de aproximadamente 58 años, murió después de sufrir una lesión presuntamente provocada con un arma blanca. Un hombre, señalado como su hijo, fue detenido por elementos de seguridad pública y puesto a disposición del Ministerio Público.
La investigación deberá determinar qué ocurrió y la responsabilidad correspondiente. Por ahora, este hecho no debe ser considerado oficialmente como feminicidio.
Los dos casos recientes se incorporan a un año que ya había dejado cuatro feminicidios documentados en la zona sur, integrada por Tampico, Ciudad Madero y Altamira, de acuerdo con el seguimiento que realizan organizaciones de mujeres.
Para Martha de la Cruz López, integrante del colectivo Mujer Manglar, la sucesión de casos refleja un comportamiento que debe observarse más allá de las cifras oficiales.
“Los datos que tenemos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) ya muestran un incremento significativo, por lo menos en los últimos 7 años. Este año la cifra ya acumula 5, con el caso que se encuentra en investigación en Ciudad Madero”.
La representante del colectivo sostiene que el registro oficial no necesariamente permite dimensionar toda la violencia letal contra las mujeres.
“Nosotras tenemos por lo menos 6 años, 7 años llevando este conteo anual y sí hemos visto cómo va en aumento”, afirmó.
La organización mantiene un seguimiento propio de los casos y ha identificado expedientes en los que, desde su perspectiva, la investigación no siempre se desarrolla inicialmente bajo el protocolo de feminicidio o termina con una clasificación diferente durante el proceso judicial.
“Sin embargo, hay muchos que no se investigaron como tal porque no se aplicó el protocolo o que en su defecto los jueces llegan a algún acuerdo y entonces se te va en estos procesos abreviados, ya no queda como feminicidio, sino como homicidio”, expresó.
La diferencia resulta fundamental para leer las cifras de este año.
A nivel estatal, el registro oficial ya suma 29 víctimas de feminicidio entre enero y agosto de 2026, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
La cifra se acerca al total registrado durante todo 2025, cuando Tamaulipas contabilizó 30 víctimas. En 2024 fueron 27 y en 2023 se registraron 18.
El dato de 29 corresponde al corte oficial hasta agosto. Los asesinatos ocurridos posteriormente, entre ellos los casos recientes de Ciudad Madero y Tampico, deben mantenerse separados de esa estadística hasta que las autoridades determinen su clasificación jurídica.
Para las organizaciones que acompañan estos casos, precisamente ahí existe una parte del problema: una muerte violenta de una mujer y un feminicidio no son necesariamente equivalentes dentro de los registros oficiales.
De la Cruz López ha estimado que, al incorporar otros casos de muertes violentas de mujeres registrados hasta septiembre, la cifra estatal podría ubicarse entre 35 y 40 víctimas.
La activista aclara que se trata de una estimación de la colectiva y no de un registro oficial.
“El feminicidio es la punta más alta de la violencia feminicida”, sostuvo.
Para Mujer Manglar, la violencia que termina con el asesinato de una mujer suele estar precedida por otras formas de agresión que pueden permanecer fuera de las estadísticas de feminicidio.
La organización ha documentado casos en los que las víctimas enfrentaron previamente violencia dentro de sus relaciones de pareja. Algunas, de acuerdo con la activista, incluso habían denunciado agresiones antes de ser asesinadas.
El llamado, por ello, no se limita a las instituciones encargadas de investigar los homicidios o feminicidios. También alcanza a las áreas de prevención, las instituciones educativas y a la sociedad.
“¿Qué estamos haciendo la sociedad, las instituciones en materia de prevención? ¿Cómo vamos a hacer para que las mujeres dejemos de ser asesinadas y para que podamos vivir una vida libre de violencia?”, cuestionó.
La zona sur llega así a octubre con seis mujeres muertas violentamente dentro del seguimiento regional, mientras el registro estatal acumula 29 feminicidios hasta agosto y los casos más recientes todavía esperan una definición ministerial.
Para las organizaciones, el reto no está únicamente en aumentar o disminuir una cifra.
Está en identificar las agresiones que ocurren antes de una muerte y actuar cuando todavía existe la posibilidad de detenerlas.





