El Resbalón/Mario Prieto
En el Partido Verde de la zona sur, desde que se incrustó Andrés Zorrilla, cada semana hay
nuevo tsunami. El exalcalde panucho se ha vuelto un problema para Manuelito Muñoz Cano y
el güerito consentido de Geño Hernández.
Hay que recordar que AZ llegó a la alcaldía por el PAN, partido al que traicionó y lo echó al bote
de la basura como su fuera un pañal usado. Ya se le olvidó que gracias a ellos fue alcalde;
neta, que no se le olvide que ganó por la ola de del entonces candidato a la gubernatura,
Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Después se acercó a Morena con el alcalde Erasmo González (donde no lo quisieron) y no tuvo
más opción que ir a rogarle al partido del Tucán, donde dicen que ofreció sus millones para
“mover” al Green, a cambio de que lo refugiaran, y ahora se cree el dueño hasta del plumaje
de los niños verdes.
La rueda de prensa que encabezó en Tampico la convirtió en circo, donde no aguantó ni una
caída de preguntas y respuestas; terminó reclamándole a gritos a todo mundo.
Más que conferencia, parecía
ensayo para una película pirata de acción.Zorrilla se puso al tú por tú
con los periodistas presentes,
como si cada pregunta incómoda
fuera un villano de película
que debía sacar de
escena.
Con esa actuación, el llamado
Iron Man
de Ciudad Madero demostró que no tiene armadura ni capacidad
para aguantar preguntas, ni
escudo contra los reporteros para tolerar una rueda de prensa, y su personalidad de
controlador mostró que le gusta “silenciar micrófonos” y aplicar ley mordaza, y eso no se
vale, por que si actúa así, sin poder, pues cuando tiene su 5 minutos de fama, se pierde por
completo.
Cuentan que algunos asistentes verdes, como Rosa Muela, quien tiene una cartera en la
dirigencia estatal, y la regidora en Tampico, María Elena Herrera, no soportaron el desastre que
generó AZ en la rueda de prensa y salieron huyendo del recinto, y valió cacahuate la unidad.
Imagínese, se nota que ni ellos lo quieren a su “gallo” para Madero y lo abandonan a su suerte.
Qué se puede esperar de la ciudadanía; menos lo van a querer, menos van a votar por él en las
urnas y, finalmente, el Partido Verde va a ser el gran perdedor en el 2027.
Ya le dieron un “jalón de orejas” a Andrés Zorrilla por el desastre que ocasionó, pero no
entiende, y la neta, ni va a entender, por eso los chamacos del green deben de pensarle dos
veces con su
adopción.
Y ahora la volvió a regar AZ con Ciro Hernández, pues el expresidente quería que fuera para
que le “engordara el caldo” como un prospecto en alcaldía del municipio de Altamira, pero Ciro
se negó a presentarse.
Al parecer, no quiere el papel
de extra en la película ajena.
La neta, Ciro tiene sus propias fichas
y no parece dispuesto a prestarlas
para decorar e inflar el tablero de Andrés Zorrilla. En política, hasta el tucán entiende que nadie
quiere ser marioneta de nadie, pero el expresidente se ve muy desesperado por llamar la
atención.
Hay que advertirle a Muñoz Cano que por andar de codo en el sur y no querer gastar ni un
peso, ya que al
parecer todo lo quiere patrocinado por su padrinito mágico, Andrés Zorrilla (o por lo menos ,
dicen , que eso
presume AZ, que él le paga hasta las gorditas a Manuel, dirigente estatal), le va a salir más
caro el caldo que las albóndigas con este cuate.
Para empezar, Andrés Zorrilla se cree el nuevo mirrey de la urbe petrolera y se marea en
cuestión de segundos hasta con un ladrillo, Imagínese, cuando fue alcalde se creía Iron Man;
pues ahora va a querer grabar una película patrocinada por el presupuesto.
Mientras el partido quiere sumar cuadros, AZ está dividiendo al Verde. Su sueño de repetir en
las arcas municipales se está cayendo a pedazos al creerse el amo, dueño y Sr. del Partido
Verde Ecologista en la zona sur.
Además, a Zorrilla parece que se le olvidaron las presuntamente 16 denuncias que tiene en su
contra, hay que corroborar esta información, para que el Verde esté enterado.
DAN ENTREVISTAS EN VICTORIA Y EN LA ZONA NO QUIEREN HABLAR.
Algo está pasando con los políticos de Morena y el PAN de la zona, pues cuando los
entrevistan en la capital del estado, que si quieren ser candidatos o no quieren, contestan muy
categóricos, muy
seguros.
Pero cuando regresan a la región, apenas un periodista les hace la misma pregunta y como
que les da miedo, se cohíben o no sé qué les pasa, que no quieren contestar. Quién les
entiende.
Recuerda: No se vale chillar.





