EL RESBALÓN/MARIO PRIETO
Ayer partió uno de los últimos líderes sociales de Tampico: Jesús “Chuy” Silva Gutiérrez. Era de los pocos que sobrevivían en la zona.
Trabajó muchos años con el líder porril Juan Manzur; eran como hermanos y juntos operaron Movimiento Territorial en las filas del PRI. Contribuyeron al triunfo de muchos alcaldes porteños del PRI.
Chuy fue un eterno dirigente de los mercados municipales, pues creció entre los pasillos de los centros de abasto y siempre recordaba que su padrino era el señor de los cacahuates, de apellido Padilla.
Después se dio un distanciamiento con el inge Juan Manzur; cada quien tomó su camino político. Chuy siguió trabajando por su raza de manera independiente.
Muchos candidatos, de todos los partidos políticos, tocaron a su puerta para pedirle su apoyo; almorzaban con él y se peleaban porque Chuy apareciera con ellos en la foto.
Fue muy devoto de San Judas Tadeo y constantemente llevaba alimentos a los hostales para apoyar a los familiares de los enfermos.
Aunque logró filtrarse entre la grey política de la zona sur, nunca perdió el piso y se quedó a vivir en el barrio Bravo del Cascajal.
Nunca dejó de ser comerciante ni de andar almorzando por los pasillos de los mercados municipales. Chuy Silva es un personaje que siempre formará parte de la historia política de Tampico.
Muchos políticos mostraron su consternación por su partida, después de estar varios días delicado de salud. Desde que el exgobernador Geño Hernández salió de la cárcel, mantuvo una amistad muy cercana con Chuy y hasta se hicieron compadres el año pasado.
Fue un maestro del liderazgo social, y deja un gran vacío.
QEPD.
YAHEEL: HUELE A CÁRCEL
La exsecretaria de Bienestar Social de Cabeza de Vaca, Yahleel Abdala, está declarada prófuga de la justicia por parte de la Fiscalía de Tamaulipas.
Ella era priista, pateó al tricolor, lo traicionó y se unió al cabecismo, quien le hizo justicia al hacerla candidata a la alcaldía de Nuevo Laredo y, por poco, la pega y gana, pero no fue así.
Su situación es grave: se le acusa en un caso de presunto daño patrimonial por 985 millones de pesos en compra de despensas, lo cual la podría llevar a la cárcel.
La excandidata se está escondiendo; se nota que tiene miedo de dar la cara. Solo apareció para defenderse en Facebook, para argumentar, prácticamente, que la buscan inhabilitar para que participe en la contienda local de 2027.
Este tema está subiendo de tono. Hoy Yahleel está en la mira de la Fiscalía de Tamaulipas.
Y ya parece que ni el Chapulín Colorado podrá defenderla.
Recuerda: ¡No se vale chillar!





