Óscar Figueroa
Expreso La Razón
A casi ocho años del crimen que conmocionó a la zona sur de Tamaulipas, la familia de Jessica
Gabriela y su hija Scarlett aún enfrenta un proceso legal marcado por la impunidad de los presuntos
cómplices. Este lunes 16 de febrero se realizó la audiencia de apertura contra Karla “N” , una de las
personas señaladas por su participación en los hechos, fue la taxista que llevó a Jessica al
domicilio donde perdió la vida.
La señora Alma Delia García Hernández, madre de la víctima, comentó que la exigencia es que haya
justicia y que el caso sea cerrado.
“Había metido amparos la señora Karla, al igual que la señora Dolores y ahorita gracias a Dios es la
apertura de juicio para Karla y esperamos que todo nos salga bien”.
Antes de ingresar a la audiencia refirió que están por cumplirse ocho años de la muerte de su hija y
reveló que Omar, uno de los implicados, quien fue liberado hace dos años, le salió una nueva orden de
aprehensión.
“Lo que queremos es justicia, mi hija ya va cumplir ocho años de su asesinato junto con mi nieta y ya
queremos justicia para que se cierre el caso, porque todavía falta que al señor Omar Enrique lo agarren
otra vez porque ya salió la orden de aprehensión de él”.
A Omar supuestamente no lo hallaron culpable en el 2023, “un juez lo dejó en libertad porque se la pasó
dormido toda la audiencia y no sabemos por qué lo dejaron libre, esperemos que lo agarren, ya
queremos que se acabe todo este asunto”.
El caso inició el 27 de marzo de 2018, cuando Jessica, con ocho meses de embarazo, acudió a un
domicilio en la colonia Nuevo Progreso en el municipio de Tampico bajo la promesa de recibir
ropa para su bebé.
Tras cuatro días de búsqueda, las autoridades localizaron su cuerpo el 31 de marzo debajo de una
cama en la vivienda de Cinthya Fátima, quien hoy cumple una condena de 89 años de prisión.
Sin embargo, los deudos denuncian que la justicia es parcial, ya que Omar “N” , pareja de la
sentenciada en aquel momento y acusado de ocultar evidencia, recibió una sentencia absolutoria
en 2023.
Por otro lado, las señaladas Dolores “N” y Karla “N” habían evitado el juicio durante años mediante el
uso de amparos y recursos legales.
Para los familiares de las víctimas, el acceso a la justicia en Tamaulipas representa una ruta de
tortura psicológica y negligencia institucional.
La exigencia es que todas las personas involucradas en el atroz crimen paguen por sus
actos.
Los colectivos y familiares demandan que la transformación judicial se traduzca en resultados
reales y que cese la complicidad por parte de los juzgadores en casos de violencia feminicida. “Yo soy inocente”
Hace unos meses, en entrevistas, Cynthia Fátima quien está en el penal de Altamira por el homicidio
de Jessica y su bebé dijo ser inocente.
“Me hubiera gustado que no se presentara ese problema, pero circunstancias de la vida nos trae
aquí a personas que no cometemos delitos y no nos queda de otra que luchar por nuestra libertad”.
Detalló que su caso se cerró con un abogado de oficio y le ha ayudado a que se lleve un proceso de
amparo “porque como en todo caso siempre hay inconsistencias”.
Con 40 años de edad, tiene la esperanza que se le reduzca la pena y los beneficios puedan ser
aceptados en algún momento del proceso.
Tiene tres hijos y la visitan de dos a tres veces al año, “no estar con ellos es lo que más me duele, el
no estar cerca de mi familia”.
“Se siente que a uno le cae un balde de agua fría porque no se espera el resultado así, pero gracias a
Dios hay otros modos de volver a empezar”, declaró.





