Óscar Figueroa
Expreso La Razón
El sector industrial de Altamira enfrenta un
panorama crítico que los obliga a operar bajo
esquemas de supervivencia.
Ante la falta de inversiones y el impacto de
aranceles, algunas plantas optaron por reducir su
actividad a un solo turno central para recortar
gastos operativos.
El secretario general de la Sección 212 del
Sindicato Petroquímico, Julio Salvador Alfaro Flores
reveló que esta medida responde a una producción
que apenas alcanza el 60 por ciento de su
capacidad.
Las empresas tienen detenida la contratación de
personal eventual y de compañías externas para
disminuir costos ante la proximidad de la
renegociación del tratado comercial.
“Sé que Posco está en esa situación, tiene a sus
trabajadores en el turno central porque les aplicaron
el 15 por ciento de los aranceles en este caso al
acero” , explicó Alfaro Flores.
Posco cuenta con una plantilla cercana a los 500
trabajadores, quienes ahora concentran sus labores
en un solo horario.
Considera que la crisis se agrava por el nulo interés
en proyectos de largo plazo y destacó que no hay
inversiones desde hace siete años en el sector y
que la visión empresarial cambió de forma drástica.
En la actualidad los inversionistas solo planean para
periodos de seis años, cuando anteriormente las
proyecciones se realizaban a tres décadas.
Asimismo, muchas de estas industrias dependen de
las exportaciones hacia los Estados Unidos, por lo
que la incertidumbre comercial y los impuestos a la
importación dictan el ritmo de trabajo.
Julio Salvador Alfaro Flores añadió que la a
reducción a un turno central es la estrategia
inmediata para mantener a flote las operaciones sin
recurrir a cierres definitivos.





