En visto | Dora de la Cruz
Tamaulipas había dejado de ser un estado dentro de los mapas turísticos del país,
durante el sexenio panista, y el anterior, cuando fue la más alta crisis de inseguridad
estatal, con temas que tenían que ver con la violencia, las alertas para no viajar a
Tamaulipas, por parte del gobierno de los Estados Unidos; este contexto adverso,
acabó con el turismo.
Poco se documentó de ese periodo del gobierno estatal por la ausencia del estado,
como garante de los derechos individuales. Nadie registraba entonces esta realidad
que causó la caída del turismo y la reducción del tránsito carretero, limitado a causas
obligadas como fueron las laborales, comerciales, o de la salud. La actividad turística
resultó afectada; cientos de restaurantes y otros comercios ubicados en las orillas de
las carreteras cerraron; hoy, algunos han reabierto, y recuperaron sus negocios.
Incluso se llegó a normalizar esta inseguridad, al grado que se hacían caravanas de
automovilistas, acompañados por patrullas de la entonces Policía Federal de
Caminos, para quienes viajaban a las ciudades fronterizas y hacia Monterrey.
Este escenario, sumado a la falta de atención del gobierno anterior al sector turístico,
se reflejó en los resultados.En el último año del gobierno panista, el turismo apenas
registró un repunte del 3.5 por ciento, con bajas cifras al cierre de su administración.
Finalmente, la actividad turística se recuperó y este año, se tuvo casa llena en
Tamaulipas; en la costa, balnearios y parajes de turismo de aventura, como son los
pueblos mágicos, la zona conocida como la Biósfera del Cielo y las playas de
Tampico, Matamoros y Soto la Marina, las más visitadas, el sector hotelero reportó
ocupaciones del 100 por ciento.
La primera semana de vacaciones de Semana Santa, del 27 de marzo 5 de abril, se
registró una afluencia de dos millones de visitantes, reportando un crecimiento del
14.16 por ciento y una derrama económica de 2 mil 153 millones 794 mil pesos,
permitiendo la circulación económica en los prestadores de servicios y el sector
hotelero, además de que se reactivó el empleo en este sector.
Más allá de los números, el comportamiento del sector muestra una recuperación
que coloca a Tamaulipas en un escenario muy distinto al de hace cinco años y que
tiene que ver con acciones gubernamentales y el apoyo federal para generar la
seguridad en Tamaulipas, transformada en confianza.
Persisten retos en materia de seguridad en algunas zonas turísticas, sobre las que
habrá de ir avanzando seguramente. No se parte de que no se registren casos de
situaciones de riesgo, pero el avance es real y las cifras lo reflejan: hoy Tamaulipas
es una opción para vacacionar en franco crecimiento, con mayores expectativas.





