Polvo del Camino
Max Ávila
La crisis en Morena es innegable, tanto que Luisa María Alcalde se vio obligada a rechazar los
rumores respecto de abandonar la dirigencia por la sencilla razón de que no puede con el
paquete, lo cual es comprobable a la vista del portador. La situación queda expuesta tras la
renuncia de Citlalli Hernández a la secretaría de las Mujeres quien acude “pero corriendito”
para ayudar en algo a su partido abrumado por pleitos internos y externos, indisciplinas y todo
lo que la ambición provoca cuando la condición humana rompe los hilos de la hipocresía.
Recordéis que el próximo año habrá renovación de gubernaturas en diecisiete estados,
congresos locales, diputación federal y en unos dos mil ayuntamientos y no existe la seguridad
de que el partido creado por AMLO pueda obtener mayoría siquiera en las doce entidades que
controla, precisamente por la falta de trabajo político y los demonios desatados que amenazan
autodestruirse pasando a la estadística de la incongruencia que sigue siendo la carga más
pesada del morenismo.
El partido del gobierno no la tiene fácil pese a actitudes triunfalistas que distan mucho de la
opinión que critica la torcida interpretación del servicio público y ejercicio del poder por parte de
quienes cuentan con el salvoconducto oficial para cometer toda clase de excesos. En este
sentido no nos cansaremos de señalar las actitudes prepotentes, arbitrarias y vale madristas de
funcionarios que utilizan recursos que pertenecen a todos para darse lujos no correspondientes
a la miseria de la mayoría. Se nota hasta en detalles como el cierre de restaurants de postín,
conducirse en sofisticados vehículos extensivo al resto de la familia, acompañamiento de
decenas de guaruras y el desprecio con que ven al resto de los mortales en clara demostración
de que no están para servir sino para joder en el amplio contenido de la palabra. Y no se diga la
vida privada de reyezuelos que disfrutan con cargo a los contribuyentes. Y ni modo que sea
invento.
Lo anterior crea dudas hacia los gobiernos morenistas que nada tienen que ver con el
permanente exhorto de Doña Claudia a conducirse con modestia y humildad. Lo cierto es que
Morena está en problemas y ni como ocultarlos cuando La Jefa se vio obligada a prescindir de
una eficaz colabora, como Citlalli Hernández, enviándola a apuntalar el trabajo partidista. Y es
que Luisa María Alcalde está rebasada. No es lo mismo echar el rollo idealista que pretende
cambiar al mundo desde la mesa de un café, que enfrentarse a los intereses de grupos, mafias
y pandillas hospedadas en cualquier organización. En este caso sin diferencias alguna con el
PRI y el PAN.
Ninguna diferencia digo porque en Michoacán se rebeló el senador Saúl Monreal Ávila terco en
convertirse en sucesor de su hermano David en la gubernatura a pesar del llamado presidencial
a que espere “porque es muy joven”. No olvidéis que “de aquí pa ́l real” Morena no apoyará el
nepotismo en cualquiera de sus manifestaciones, según acuerdo de su consejo nacional. ¿Y
qué tal en Guerrero donde Félix Salgado Macedonio está rabiosamente decidido a relevar a su
hija Evelyn en el palacio de Chilpancingo?. Son dos asuntos que la dirigencia guinda no ha
podido solucionar como tampoco la guerra interna desde cuyas trincheras se disparan misiles
que no respetan chipote, “sea chico sea grande”.
En cuanto a los aliados, es tema cada vez más espinoso. En el caso de San Luis Potosí el
Verde de plano mandó al diablo a Morena e irá solo por la gubernatura que dejará Ricardo
Gallardo para endosarla a su esposa la senadora Ruth González. Lo mismo hará en otros
estados dejando en el aire lo que pueda suceder en la próxima elección presidencial,
considerando que también el PT se pone sus moños exigiendo mejor reparto del pastel, sea
condicionando el amasiato para alcanzar mayoría legislativa sin la que no avanzaría ninguna
iniciativa importante como la fallida y presunta “reforma electoral” que dejó en evidencia y pue-
que hasta en ridículo, al supremo gobierno. Total, en Morena se encendieron los focos rojos
obligando la intervención de Doña Claudia. Vamos a ver qué hace Citlalli, si es que algo hace,
si no, pos no…¡Chingao, mortificaciones no faltan!.
SUCEDE QUE
En Tamaulipas son tantas las causas perdidas que hasta Morena les saca la vuelta.
Y hasta la próxima.





