Por Mario Prieto.
El 19 de septiembre del 2024, la vida de Elizabeth Roses y su familia cambió para siempre. Su hija, Karla Roses, de tan sólo 14 años fue brutalmente asesinada en manos de su exnovio.
Xabiany “N”, un joven de 17 años, quien hoy se encuentra detenido enfrentando el proceso, pero la aplicación de la ley ha sido lenta y todavía no hay una sentencia para el presunto responsable.
“No sólo asesinó a Karla sino también asesinó a toda una familia, a una comunidad también porque indirectamente la sociedad también está lastimada, también está lastimada, no puede ser posible que un adolescente con 14 años con más de 43 lesiones de arma blanca la hayan tirado como si su vida no hubiera valido nada en una brecha” expresó la mamá de Karla Roses durante el Podcast “De Aquí Somos” que se publica en las redes sociales del Periódico La Razón.
Al momento de cuestionarle sobre como era sus vidas antes de la llegada de este joven a sus vidas, Elizabeth Roses, refleja momentos de felicidad, pero también de tristeza y de nostalgia.
“Antes de que él apareciera me sentía la mujer más plena. Tenía éxito en el trabajo que yo me dedico a la pastelería, bueno, me dedicaba. Eh, los fines de semana, ibamos a comer. A ella le gustaba mucho el sushi. Éramos ella y yo, vámonos al cine, vámonos acá, vámonos a las albercas” relata.
Han pasado 20 meses de la tragedia, y Elizabeth recuerda con dolor la última conversación con su hija, el 18 de septiembre, un día antes del feminicidio y de que empezara esta película de terror que todavía no termina en sus vidas.
KARLA SALIÓ Y NUNCA REGRESÓ A SU CASA.
La madrugada del 19 de septiembre, Elizabeth se despertó inquieta minutos antes de las 5 de la madrugada. Vio las luces de la recámara de Karla encendidas y la puerta entreabierta. Todas las pertenencias de Karla estaban en la mesa, incluyendo la taza de leche que había usado la noche anterior.
La puerta principal estaba entreabierta. Elizabeth salió a buscarla sola, en cada esquina de donde vivían en el fraccionamiento Jardínes de Arboledas en el municipio de Altamira, pero no la encontró.La desesperación creció con el paso de las
horas.
“Hoy te puedo decir que soy testigo que el miedo se respira. El miedo huele. Y todo este todo este tiempo, esas horas de búsqueda yo sentía que iba caminando con una loza encima. Que no me, que no me podía poner derecha” expresa al momento de recordar como inicio la tragedia.
Al día siguiente, 20 de septiembre, Elizabeth acudió a las autoridades para levantar una denuncia por persona no localizada. Mientras regresaba a casa, recibió una llamada del agente de la policía, quien le informó que había visto los videos de las cámaras de seguridad de una tienda cercana a su casa. En los videos, se veía a Karla a la 1:30 de la mañana, hablando por teléfono y dirigiéndose hacia una brecha. “Y ya no se le ve regresar”, dice Elizabeth con la voz quebrada.
Fue entonces cuando la pareja de Elizabeth, quien decidió ir a buscar a Karla por la brecha. A pocos metros del Boulevard de los Ríos, encontró las chanclas de Karla, que lo llevaron al cuerpo de la joven.
“Él ( su pareja ) fue el que la encontró. Y toda la vida le voy a estar agradecida por haber encontrado a mi hija”, afirma Elizabeth.
El hallazgo fue devastador. La pareja de Elizabeth regresó a casa y le dijo: “Se la encontró, pero no como queríamos”. En ese momento, Elizabeth entendió todo. “Y ahí es donde entendí todo lo que estaba pasando. Y en ese momento también me estaba matando Savianí. A mí y a toda mi familia”.
Un Proceso Lento y Doloroso
Xabiany fue detenido el 21 de septiembre, al día siguiente del hallazgo del cuerpo de Karla. Sin embargo, el proceso judicial ha sido lento y lleno de obstáculos. Elizabeth denuncia la “omisión institucional” y la falta de justicia.
La defensa ha utilizado tácticas dilatorias, retrasando el proceso. “Se logró la apertura del juicio y aún así se difería en cuatro ocasiones”, explica Elizabeth. La madre de Karla ha tenido que enfrentar no solo el dolor de la pérdida, sino también los ataques y las publicaciones “muy dolosas” por parte de la defensa del presunto feminicida.
Elizabeth Roses visitó el lugar donde encontraron a su hija Karla aproximadamente dos meses después del feminicidio. No fue sola, sino acompañada de una psicóloga, ya que había estado en terapia para prepararse para ese momento. Después de esa primera visita, ha regresado muchas veces al lugar, incluso en la madrugada, intentando escuchar algo que venga de allí, buscando alguna señal de si su hija pudo pedir ayuda.
En una ocasión específica, después de una audiencia donde se detallaron aspectos muy duros del caso, como el dictamen de mecánica de lesiones, Elizabeth fue a la brecha esa misma noche, a pesar de lo tarde que era. Aunque a veces ha ido sola, generalmente va acompañada, ya que el lugar y la hora pueden ser peligrosos.
Para Elizabeth, visitar ese lugar, aunque doloroso, también es una forma de sanar y reconstruirse. Siente que, al estar allí, donde su hija estuvo en sus últimos momentos, puede retomar lo bueno de lo malo y encontrar una conexión con ella, a pesar de la tragedia.
LOS HECHOS
18 de septiembre 2024 Karla Roses tiene su última conversación con su madre, Elizabeth, donde le habla de un “mejor amigo”, al parecer ya desligándose de la relación de Xabiany.
19 de septiembre 2024 cerca de las 5 de la mañana Elizabeth se despierta y nota la ausencia de Karla.
20 de septiembre del 2024 la pareja de Elizabeth encuentra e una brecha a Karla.
21 de septiembre Xabiany es detenido. Inicialmente, es arrestado por agresión a servidores públicos





