INTERIORES/Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. La participación mexicana en la Copa FIFA 2026 se
encuentra en su fase más feliz. La del arranque donde patrocinadores y
televisoras brincan de gusto porque hubo goles y resultados útiles para
mantener vivas las fantasías de triunfo, el patriotismo deportivo y su
maquinaria de consumo.
Los verdes derrotaron a un equipo fácil, Sudáfrica (2-0) aunque algún
significado debe tener el que el primer gol fuera anotado por un
colombiano naturalizado, JULIÁN QUIÑONES, entre un conjunto muy
pobre de figuras.
Es el nivel que tenemos, más allá del optimismo exultante que de
manera calculada suelen infundir cada cuatro años los mercaderes de
la esperanza, cuando engatusan a millones con los sueños rosas de
que el campeonato es factible. Los cuales revientan como pompas de
jabón (diría SERRAT) el día que nos eliminan.
Siempre ha sido así. Fiasco deliberado que se construye en torno a la
sobrevaloración artera de nuestras capacidades, basada en metas de
marketing, publicidad y ventas, pero sin sustento real. Kilos de 800
gramos cuyo engaño venimos descubriendo tres o cuatro partidos más
tarde.
Pero no se preocupen (lector, lectora) todavía nos aguardan algunas
alegrías, frente a rivales más o menos transitables, como Corea del Sur
el próximo jueves 18 de junio y República Checa, el miércoles 24,
ambos a las 19 horas.
El futbol asiático es de cuidado y México no debiera confiarse. La
escuadra surcoreana está hoy rankeada en el lugar número 22 del
futbol mundial, bastante mejor que sus vecinos de Norcorea, donde el
soccer masculino ocupa el sitio 120 entre 211 equipos evaluados (FIFA:
https://x.gd/qhKZT).
Al gordo KIM JONG UN le va mal con el balompié masculino, pero su
país es potencia mundial en el femenil donde ocuparía el lugar 11 entre
197 federaciones (FIFA: https://x.gd/Jtz2J).
TERCER PARTIDO
Después la agenda mexicana apunta hacia una nación centroeuropea
llamada “Chequia”, aunque el nombre en su idioma original sería Česká
republika y donde la grafía “Č” luce coronada con un ganchito (háček),
signo diacrítico que le confiere un sonido semejante a la “ch” española.
En el habla nuestra sonaría parecido a “República Chesca”. O acaso
“Checa”, como se usa desde la disolución de Checoslovaquia en 1993
y la consecuente separación de Eslovaquia. Su seleccionado masculino
ocupa actualmente el lugar 40 en el citado ranking de FIFA. Rival más
cómodo que Corea del Sur.
Hasta aquí, la mexicana alegría podría mantenerse incólume y ofrecer
motivos para celebrar en la rotonda del Ángel sobre Paseo de la
Reforma y el monumento de PEDRO JOSÉ MÉNDEZ en Ciudad
Victoria.
De haber buena cosecha de puntos, México pasaría a la siguiente
ronda que ahora (por ser 48 equipos) es llamada “dieciseisavos de
final”. ¿Contra quienes?… Cedo la palabra a los analistas deportivos.
Aquí empezarían, ciertamente, las dificultades; cuando un equipo
demasiado tierno (el más imberbe del que tengamos memoria) deba
pasar por la prueba del ácido frente a rivales más competentes y
experimentados.
AMARGO HISTORIAL
El paso de México en los mundiales está sembrado de tragedias, desde
aquella goliza traumática de 1970 ante Italia (4-1). Luego quedamos
fuera de Alemania 1974, al ser purgados en la etapa previa de
CONCACAF, celebrada en Haití, tras sucumbir ante el modesto equipo
de Trinidad y Tobago (4-0).
Después sobrevendría la debacle en Argentina 1978, donde la
escuadra tricolor ni siquiera avanzó a la siguiente ronda, se atoró en la
fase de grupos, al perder los tres partidos ante Túnez (3-1), Alemania
(6-0) y Polonia (3-1).
Ausentes también en España-1982, porque en 1981 al ser superados
en puntos por Honduras y el Salvador, durante el hexagonal
eliminatorio de CONCACAF, celebrado en Honduras.
Enseguida vendría el México-1986, segunda vez que nuestro país
fungió como sede. Nos echó fuera Alemania tras empatar 0-0 y quedar
4-1 en penales; de nuevo, en cuartos de final.
Peor vergüenza fue ser excluido de Italia-1990, en castigo por el
escándalo de los “cachirules”, pues la Federación Mexicana de Futbol
había falsificado actas de nacimiento para inscribir a jugadores de
mayor edad en el Premundial Sub-20.
PROSPECTIVA
En los siguientes 7 campeonatos, entre 1994 y 2018, la selección
nacional fue eliminada en octavos de final. En Estados Unidos-1994,
perdió ante Bulgaria (3-1, en penales); en Francia-1998, el verdugo de
nuevo fue Alemania (2-1); en Corea del Sur 2002, la derrota corrió a
cargo de Estados Unidos (2-0).
En Alemania 2006, pierde ante Argentina (2-1); en Sudáfrica-2010, de
nuevo Argentina (3-1); en Brasil-2014, el fracaso es con Holanda (2-1) y
en Rusia-2018, frente a Brasil (2-0).
Finalmente, en el más reciente cotejo, Catar-2022, la oncena patria se
ahogó otra vez en la fase de grupos, al empatar con Polonia a ceros y
perder con Argentina (2-0), con una modesta llamarada ante Arabia
Saudita (2-1).
De aquí la inquietud, ante las luces y artificios de la publicidad televisiva
y las legiones de paisanos atrapados por los espejismos de la industria.
Teniendo a la vista el camino andado de 1970 a la fecha, no hay
muchos motivos para pensar que ahora será distinto.
Por ende, el consejo: disfruten los primeros juegos, los espasmos
aislados de fe nacionalista ante rivales débiles; porque tal vez sea lo
único que haya.





