José Luis Rodríguez Castro
Expreso La Razón
Décadas después de que la actividad industrial abandonó la Isleta Pérez, una combinación de especulación inmobiliaria, problemas de planeación urbana y falta de continuidad en los proyectos mantiene frenada la transformación de una de las zonas con mayor superficie disponible para desarrollo en Tampico.
Ubicada entre el río Pánuco, el Canal de la Cortadura y el Centro Histórico, conserva condiciones que podrían convertirla en un corredor turístico, comercial y habitacional para el sur de Tamaulipas; sin embargo, su rescate integral continúa pendiente.
Para Felipe Olvera, expresidente del Colegio de Arquitectos del Sur de Tamaulipas, uno de los factores que limita el desarrollo está relacionado con el comportamiento del mercado inmobiliario y las dificultades asociadas a la disponibilidad de terrenos.
“Hubo especulación inmobiliaria con los valores comerciales de esa zona, que se encarecieron y limitaron mucho”,
Lo anterior al recordar los procesos de negociación que acompañaron distintos intentos por impulsar proyectos de desarrollo.
De acuerdo con el especialista, el incremento en el valor de algunos predios y las complejidades relacionadas con la tenencia de la tierra dificultaron la consolidación de proyectos detonadores para la zona, retrasando decisiones de inversión y estrategias de recuperación urbana.
Olvera explicó que el problema no se limita al costo del suelo. También existe la necesidad de definir proyectos ejecutivos, asegurar recursos financieros y construir acuerdos entre autoridades e inversionistas.
“Ya hay áreas que están adquiridas, el asunto es establecer los proyectos finales y los techos financieros para poderlos llevar a cabo”, afirmó.
LOS FACTORES QUE FRENAN EL RESCATE
A juicio del arquitecto, el desarrollo de la Isleta Pérez depende de una combinación de voluntades políticas, empresariales y financieras que permitan mantener la continuidad de los proyectos.
“Ahí se mezclan diferentes situaciones, voluntades políticas, voluntades empresariales y los tiempos, que muchas veces los tiempos son los que no dan”, expresó.
Aunque durante años se menciono el riesgo de inundaciones como uno de los principales obstáculos, Olvera considera que ese factor no representa una barrera definitiva.
Desde su perspectiva, el reto principal es la ausencia de una estrategia integral capaz de coordinar esfuerzos públicos y privados.
ESTRATEGIAS PENDIENTES
Olvera destacó que una de las inversiones urbanas más importantes realizadas en las últimas décadas fue la recuperación del Canal de la Cortadura, proyecto que, a su juicio, fortaleció la conexión turística entre distintos puntos de la ciudad.
“Lo que puede preocupar es que esa inversión de este proyecto, que ha sido de los proyectos más acertados que puede haber para Tampico, se abandone en su mantenimiento y conservación”, señaló.
A su juicio, la transformación de la Isleta Pérez debe formar parte de una estrategia metropolitana que involucre a Tampico, Ciudad Madero, el río Pánuco y los corredores turísticos vinculados al frente de agua.
“Hay que ver un plan maestro de toda la zona conurbada”, sostuvo.
El arquitecto planteó fortalecer la conexión entre el Centro Histórico, el Canal de la Cortadura, los paseos náuticos y los accesos al río para consolidar un modelo de turismo urbano y gastronómico que detone nuevas inversiones comerciales, culturales y habitacionales.
“Mientras la autoridad haga lo que le corresponde, la iniciativa privada se activa y hace lo que le toca”, puntualizó.
ANTECEDENTES INDUSTRIALES Y ABANDONO
La Isleta Pérez fue durante gran parte del siglo XX uno de los principales motores económicos de Tampico. Su ubicación junto al río Pánuco y la infraestructura ferroviaria favorecieron la instalación de fábricas.
Las primeras empresas en instalarse fueron: Terminal Marítima La Isleta, Fábrica de Pinturas Selene, Compañía Jabonera de Tampico, Oxígeno de Tampico, Hielo García, Mexicana de Hielo Seco, Cordería de Fibras de Yucatán, Productos Químicos de Tampico, Hielo La Libertad, Fabrica de Clavos de Tampico, Laminera Almonte, Fábrica de Láminas Galvanizadas, Lisas y Aceradas, Embotelladora de Tampico, Delaware Punch, Pepsi Cola.
Asimismo, Empacadora de Harina Monterrey, Fundición Mecánica de Tampico, Pinturas Solex, Salinera San Enrique, Orange, Crush, Empacadora de Tampico, Congeladora Gonzalo Alberto, Bodega Altos Hornos de México, Fabrica de Colchones Zamora, Taller electromecánico Tamayo, Taller electromecánico Salas, Astilleros Tampico, Astilleros Casati, Maderería González y Liquid Carbonic, las cuales hasta la inundación de 1955 se fueron desarrollando en esa zona industrial.
PEMEX y Alijadores, también establecieron instalaciones en el lugar; incluso el Gremio Unido de Alijadores adquirió la superficie de lo que en los años 20´s era una plaza de toros, para convertirlo en un parque de béisbol.
Hoy, pese al deterioro de buena parte de su infraestructura, la zona conserva terrenos disponibles para nuevos desarrollos y una ubicación estratégica entre el Centro Histórico, el Canal de la Cortadura y el frente de agua del río Pánuco. El reto sigue siendo concretar una estrategia de largo plazo que articule esfuerzos públicos y privados.





