Sesgos y… algo más/Mario Prieto
Mientras los políticos andan más preocupados por el 2027, los estudiantes universitarios del sur
de Tamaulipas tienen otra elección mucho más importante en mente: la que harán cuando
terminen la carrera. Porque una cosa es recibir el título y otra muy distinta encontrar un empleo
que permita pagar las cuentas y sus deudas.
Todo estudiantes soñamos que al terminar nuestra carrera, tendremos Casa y coche nuevo y
una cartera bien repleta o llena de dinero para poder gastar por todos lados, pero la realidad es
otra.
En las aulas de Tampico, Ciudad Madero y Altamira hay una pregunta que se repite más que
cualquier examen final: ¿de verdad valdrá la pena todo este esfuerzo? Son miles los jóvenes
que estudian, hacen tareas, realizan prácticas profesionales y sacrifican fines de semana,
esperando que algún día eso se traduzca en una vida mejor.
El problema es que muchos han visto a muchos sus hermanos, vecinos, amigos o familiares
que se graduaron con honores que terminaron aceptando empleos que poco tienen que ver con
su profesión. Ahí es donde aparece el miedo de su futuro profesional .
Mire el ingreso promedio mensual de los profesionistas ocupados en México ronda los 19 mil
pesos mensuales, según el Observatorio Laboral de la Secretaría del
Trabajo.
Pero ahí viene la parte que preocupa a los jóvenes: México sigue formando muchos
profesionistas en áreas saturadas y no necesariamente en las carreras que demanda el
mercado laboral.
Un dato todavía más fuerte: cerca del 49% de los desempleados en México tienen estudios de
nivel medio superior o superior, es decir, muchos de los que no encuentran trabajo sí estudiaron
una carrera o preparación técnica.
La vida cada vez es más cara en la zona sur Tamaulipas, por lo que los Jovenes saben que ya
no basta con conseguir cualquier empleo. Hoy la preocupación es encontrar uno que realmente
les permita vivir y no solamente sobrevivir mientras esperan una oportunidad mejor.
Los jóvenes ya descubrieron que el título universitario no garantiza automáticamente una vida
cómoda.





