Staff
Ciudad de México.-El fenómeno climático podría intensificarse en los próximos meses hasta alcanzar la categoría de “muy fuerte”, con un 63 por ciento de probabilidad en diciembre de este año y que sus efectos se extiendan durante el invierno y la primavera de 2027.
El coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Fabián Vázquez Romaña, dio a conocer el pronóstico en la conferencia mañanera de hoy de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
“Las proyecciones son que se rebase la línea del Niño muy fuerte en temporada de lluvias, septiembre y octubre, y el pico lo estaríamos alcanzando en diciembre, abarcará todo el verano, el invierno y la primavera del 2027, hay un 63 por ciento de probabilidad que llegue a la categoría de muy fuerte”, expuso.
El coordinador apuntó que el constante incremento de la temperatura superficial del océano Pacífico favorece este escenario, lo que provocaría cambios importantes en las condiciones meteorológicas del país.
Entre los principales impactos previstos se encuentra un aumento en la actividad ciclónica durante septiembre y octubre, debido al calentamiento del Pacífico, que aporta mayor energía para la formación de tormentas tropicales y huracanes. Además, durante el invierno se espera un incremento de lluvias, frentes fríos y posibles nevadas, principalmente en el norte y noreste de México.
Las proyecciones también indican que la primavera de 2027 podría registrar temperaturas superiores a las habituales, lo que favorece la presencia de más olas de calor, un mayor riesgo de incendios forestales y afectaciones en la calidad del aire, especialmente en zonas urbanas.
“El primer evento que se ve relacionado a los efectos El Niño es la actividad ciclónica si estamos considerando que las temperaturas del Océano Pacífico van a ser mucho más cálidas esto es combustible para los ciclones tropicales. El siguiente año podríamos tener temperaturas más altas en primavera. Entonces, seguramente podríamos ver más ondas de calor, que se relacionan con más incendios forestales y con problemas en la calidad del aire en la ciudad”, apuntó.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante julio las lluvias se mantendrán cercanas al promedio en gran parte del territorio nacional; sin embargo, la canícula podría provocar una disminución de las precipitaciones en entidades del noreste y sur del país.
La Coordinación Nacional de Protección Civil informó que mantiene un monitoreo permanente de la evolución del fenómeno y ha reforzado acciones preventivas, entre ellas:
La actualización de mapas de riesgo por inundaciones y deslaves.
Desazolve de ríos y sistemas de drenaje.
Preparación de refugios temporales y rutas de evacuación.
Estrategias de comunicación con la población para reducir los posibles impactos.
El Niño es un fenómeno natural que se presenta de manera cíclica, generalmente entre cada 2 y 7 años, y modifica patrones climáticos en distintas regiones del mundo.





