-La revelación de The Athletic, la sección deportiva de The New York Times, la prohibición no tiene que ver con conspiraciones deportivas, sino con un conflicto geopolítico histórico.
Por Staff
La Razón
Nueva York.-
En medio del clima de tensión y las recientes denuncias mediáticas sobre supuestos favoritismos y arreglos a favor de Argentina en el Mundial 2026, salió a la luz una política estricta de la FIFA que restringe a ciertos árbitros de dirigir a la selección de Argentina.
Según un revelador artículo publicado por The Athletic, la sección deportiva de The New York Times, la prohibición no tiene que ver con conspiraciones deportivas, sino con un conflicto geopolítico histórico.
El reconocido árbitro Michael Oliver es uno de los principales afectados. A pesar de ser considerado uno de los mejores colegiados del mundo, sus probabilidades de arbitrar la semifinal Argentina ante Inglaterra este 15 de julio quedaron canceladas.
De acuerdo con The Athletic, ni Oliver ni su compatriota Anthony Taylor tienen permitido arbitrar encuentros del seleccionado albiceleste. La FIFA asigna a los árbitros priorizando el rendimiento, pero también aplica un estricto filtro geopolítico con el argumento de garantizar la neutralidad y evitar conflictos de interés.
En el caso de Inglaterra y Argentina, el impedimento es el legado de la Guerra de las Malvinas de 1982. El conflicto, que duró 74 días y dejó más de 900 caídos entre ambos bandos, sigue siendo un tema de profunda sensibilidad política.
Para el Mundial 2026, esto significa que los jueces ingleses tampoco podrían ser considerados para la final, pues uno de los dos equipos, Argentina o Inglaterra, la disputará.
La “regla” ya había afectado a Anthony Taylor en Qatar hace cuatro años, cuando tuvo un torneo impecable pero quedó descartado para la final debido a la clasificación de Argentina.
El artículo de The Athletic también recoge la opinión del exárbitro de la Premier League, Graham Scott, quien califica esta normativa como una “situación absurda”:
“Ya es hora de que el fútbol madure. Los árbitros están mentalizados para ser neutrales, solo ven los colores de las camisetas de los jugadores y no se les debería prohibir arbitrar a ciertos clubes o países debido a rivalidades menores o conflictos históricos”, dijo.
Scott recordó que Michael Oliver ni siquiera había nacido durante el conflicto bélico de 1982, mientras que Taylor tenía apenas tres años. Incluso confesó que, como inglés, preferiría que el argentino Facundo Tello, a quien catalogó de “talla mundial”, dirija a Inglaterra por encima de otros colegiados.





