Por Óscar Figueroa
La Razón
Familiares de Manuel y Martín Escalante Benítez, los hermanos detenidos el pasado 9 de julio en la colonia Primavera de Tampico, denunciaron las arbitrariedades cometidas en contra de los afectados y exigieron una investigación sobre la destrucción de su casa.
A través de un pronunciamiento, describieron a los señores como personas humildes, trabajadoras, inocentes y de respeto, quienes representan el sustento de su hogar y no significan peligro alguno para la sociedad.
Aunque la tarde del jueves un juez de control ordenó la libertad de Manuel tras no vincularlo a proceso, los responsables de promover el desalojo aprovecharon su ausencia para demoler el inmueble.
La familia denunció que civiles y maquinaria pesada derribaron la vivienda, donde habitaron por más de 50 años, sin la presentación de ninguna orden judicial.
Esta acción dejó a los afectados sin techo y despojados de todas sus pertenencias, además de la afectación emocional y legal que este proceso representa para toda la familia.
Ante la gravedad de los hechos, la familia exigió una indagatoria para determinar qué autoridad o particular ordenó la demolición del hogar sin un mandato legal.
Asimismo, solicitaron la reparación integral del daño ante lo que calificaron como un acto de total injusticia.





