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Ciudad de México.-El horario del partido de los octavos de final entre México e Inglaterra de este domingo ha sido un ir y venir durante este viernes.
Finalmente se mantendrá a las 6 de la tarde, hora de México, pese a que la FIFA había estudiado el cambio de hora e incluso fuentes conocedoras de las conversaciones dieron por hecho que se movía a las 12 del mediodía por razones climatológicas.
Javier Aguirre, el seleccionador mexicano se mostró en una entrevista con un medio local profundamente molesto por el cambio de horario, que calificó como una “patada en el estómago”. “La FIFA manda, es ajo y agua. Habrá que cambiar todo el plan, todo el trabajo, no que se vaya al garete pero casi porque te estás tragando 6 horas que tenías programadas. No me gusta nada”, agregó Aguirre.
Del lado inglés el jugador Marcus Rashford, aseguró que el cambio de horario, dándolo por hecho, “no es ideal pero no nos importa” porque puede lidiar con ello. “Creo que para nosotros es lo mismo por cómo nos preparamos para el partido. Tiene que ser lo mismo”, dijo a los medios reunidos en Kansas City, antes de viajar a Ciudad de México.
Los motivos de las idas y venidas con los horarios, que fueron adelantadas principalmente desde las televisiones poseedoras de los derechos en México y confirmadas extraoficialmente desde el organismo internacional, son inciertos, pero todo apunta a que el malestar de ambas federaciones ha prevalecido sobre el interés de las televisiones o las supuestas malas condiciones climatológicas.
El partido entre México y Ecuador ya se inició con una hora de retraso por una tormenta eléctrica.
Tras el sorteo de grupos realizado en diciembre pasado, la FIFA había determinado los horarios de los 104 partidos del Mundial.
El partido entre Brasil y Noruega, que se disputará en Nueva York, cambiará de programación y se jugará una hora más tarde de lo previsto. Pasa de las 16:00 del Este de Estados Unidos, a las 17:00
La selección de Inglaterra llegó el viernes a Ciudad de México y este sábado tienen programado un entrenamiento previo en Cantera, las instalaciones de los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el sur de la ciudad, a unos kilómetros del Estadio Azteca.
La Federación inglesa ha intentado mantener en secreto la ubicación de su hotel para intentar prevenir a su delegación de la presencia de aficionados mexicanos que, como con Ecuador, intentarán perturbarlos durante la madrugada.





