Por Raúl López García
El cierre del ciclo escolar no solo marca el inicio de las vacaciones para miles de estudiantes en Tamaulipas; también activa la alerta por robos y vandalismo en planteles, principalmente en las zonas urbanas de Victoria, Tampico, Matamoros y Reynosa.
La Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) solicitó reforzar la vigilancia en escuelas con antecedentes de saqueos durante el receso de verano, luego de que el secretario Miguel Ángel Valdez García sostuvo una reunión con el titular de Seguridad Pública del Estado.
El acuerdo contempla rondines más frecuentes de la Guardia Estatal en los planteles considerados de mayor riesgo, a partir de una relación que entregará la SET con escuelas que han sufrido robos de manera recurrente.
“Vamos a señalar en algunos municipios seis, en algunos otros tres escuelas donde los amigos de lo ajeno gustan de asaltar y nos afectan en todas las inversiones que se han hecho”, advirtió el funcionario.
Valdez García reconoció que cada periodo vacacional representa una ventana para quienes buscan ingresar a las escuelas y llevarse equipo, cableado, mobiliario o materiales adquiridos con recursos públicos.
Por ello, además de la presencia de la Guardia Estatal, la SET pidió apoyo a las mesas de seguridad municipales para que policías locales se sumen a las labores preventivas en las colonias donde se ubican los planteles vulnerables.
Los principales focos rojos se concentran en Ciudad Victoria, Tampico, Matamoros y Reynosa, debido a la densidad de sus zonas urbanas y a los antecedentes de robos registrados en algunas escuelas.
El secretario también abrió la puerta a la participación de madres, padres de familia y vecinos mediante comisiones de vigilancia, una práctica que ya opera en varias comunidades rurales.
“Cualquier movimiento inusual, que lo reporten al 911”, pidió el titular de Educación, al subrayar que la vigilancia ciudadana puede ayudar a frenar daños al patrimonio escolar.
Las escuelas cerrarán formalmente el 10 de julio y reabrirán el 1 de septiembre. Antes del regreso de los alumnos, los maestros deberán incorporarse una semana antes para realizar labores pedagógicas y administrativas.
Mientras tanto, la dependencia estatal prepara la entrega de uniformes en 32 municipios y útiles escolares para alrededor de 632,000 estudiantes, apoyos que podrían quedar expuestos si los planteles vuelven a ser blanco de delincuentes durante el verano.





