Por Staff
La Razón
Una operación conjunta entre las policías de España y Francia permitió desarticular en Cataluña una rama del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), responsable de operar uno de los mayores laboratorios clandestinos de recuperación de metanfetamina detectados en Europa hasta la fecha.
El operativo derivó en la incautación de 2.5 toneladas de metanfetamina y en la detención de 13 personas, siete de ellas de nacionalidad mexicana, de las cuales doce ingresaron en prisión.
De acuerdo con información oficial, la organización delictiva introducía la droga a territorio español oculta en mercancía legal: 12 toneladas de aroma líquido de vainilla, envasado en botellas de plástico procedentes de México y utilizado habitualmente en la elaboración de productos alimenticios y cosméticos.
Una vez en España, la sustancia era procesada en un laboratorio altamente sofisticado instalado en una finca de la localidad catalana de Almenar, donde se llevaban a cabo complejos procesos químicos de extracción, purificación y cristalización para recuperar la metanfetamina.
Los investigadores calculan que el grupo era capaz de extraer hasta 800 kilos de la droga en un periodo de dos a tres días, una vez que la mercancía llegaba a las instalaciones.
La ubicación del laboratorio no fue casual: la zona representa un punto geoestratégico por su cercanía con Francia y por contar con una extensa red de comunicaciones, según señaló la policía.
La investigación comenzó a principios de junio, cuando autoridades francesas detectaron un contenedor marítimo procedente de México con sospecha de transportar estupefacientes con destino final a España. A partir de ese hallazgo, se desplegó un dispositivo de seguimiento y vigilancia de la mercancía hasta el laboratorio.
El 10 de julio, al constatar que los narcotraficantes habían iniciado el proceso de recuperación de la droga, las autoridades ejecutaron el operativo que permitió desmantelar toda la infraestructura logística de la agrupación y aprehender a sus integrantes.
De los 13 detenidos, cinco proceden de la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, considerado el principal bastión del cártel, y dos más son originarios de Sinaloa. El resto de los capturados son de nacionalidad española y colombiana.
Según la policía, se trataba de un equipo itinerante sin intención de establecerse de forma permanente en España, aunque los investigadores no precisaron cuánto tiempo llevaba operando en Cataluña.





