Por Staff
La Razón
BOGOTÁ, COLOMBIA.- Hace 26 años, María Consuelo Córdoba sufrió un ataque con ácido que cambió su vida. Hoy, a los 58 años y después de someterse a 87 cirugías, cuenta con autorización para acceder a la eutanasia, aunque la decisión de hacer efectivo el procedimiento permanece en sus manos.
Su historia cobró nuevamente relevancia después de un reportaje transmitido el 31 de agosto por el canal colombiano Citytv, donde relató las secuelas físicas, personales y económicas que enfrenta desde la agresión.
María Consuelo contó que llegó a Bogotá desde Istmina, Chocó, acompañada de su entonces pareja. Cuando le comunicó que quería permanecer en la capital para buscar mejores oportunidades y que no regresaría con él, el hombre la atacó con ácido en el rostro y posteriormente huyó.
Desde entonces comenzó un proceso médico que ha incluido más de 80 intervenciones quirúrgicas. También aseguró haber enfrentado el abandono de su única hija y una situación económica precaria que la obliga a pedir dinero para sobrevivir.
Tras la difusión de su caso surgieron versiones que señalaban que todavía esperaba autorización para acceder a una muerte digna. Sin embargo, la Entidad Promotora de Salud (EPS) Capital Salud aclaró que el procedimiento fue autorizado hace cuatro años.
La institución precisó que corresponde únicamente a María Consuelo decidir libremente cuándo hacerlo efectivo y aseguró que continuará proporcionándole atención integral.
Capital Salud también informó que ha brindado acompañamiento médico a la mujer durante los últimos 26 años y que respetará la determinación que tome.
Pese a hablar de su deseo de morir dignamente, María Consuelo también manifestó esperanza de recibir ayuda para mejorar su calidad de vida y recordó que, durante la visita del papa Francisco a Bogotá en 2017, le prometió que no recurriría a la eutanasia.





