Por Antonio H. Mandujano
La Razón
La canícula golpeó con fuerza al campo de Tula y prácticamente echó por tierra buena parte de las cosechas que habían sido sembradas aprovechando las lluvias de inicio de temporada, reconoció para Expreso el alcalde René Lara Martínez.
El edil explicó que los productores lograron realizar una siembra normal gracias a las precipitaciones que se habían presentado previamente; sin embargo, la llegada de la canícula, acompañada de temperaturas muy elevadas y ausencia de lluvias, terminó por secar los cultivos.
“Se hizo la siembra normal de la temporada y entró la canícula y se cerró todo, se acabó todo. Empezó el calor muy fuerte, se evaporó todo y parece que se perdieron la mayor parte de las cosechas”, lamentó.
Lara Martínez señaló que las principales afectaciones se concentraron en cultivos de maíz y frijol. También se apoyó a productores con semilla de sorgo, aunque en este último caso se trató principalmente de cultivos de riego, por lo que no enfrentaron el mismo impacto.
Aunque reconoció que es complicado establecer una cifra exacta de hectáreas perdidas, sostuvo que se trata de miles de hectáreas que resultaron afectadas por la falta de humedad después de la siembra.
El alcalde explicó que tan sólo mediante el programa municipal de apoyo a la siembra se contemplaba trabajar entre dos mil y tres mil hectáreas, pero los cultivos establecidos durante el periodo de lluvias no lograron desarrollarse ante el prolongado periodo de calor y sequía.
Ante este escenario, los productores ya han comenzado a acercarse al Ayuntamiento en busca de respaldo.
Sobre esto, Lara Martínez indicó que el municipio ha participado mediante la entrega de semillas e insumos, además de maquinaria agrícola enviada por el Gobierno del Estado, con la que se logró trabajar alrededor de mil hectáreas.
Entre los equipos utilizados se encuentran tractores, rastras, sembradoras y subsuelos, destinados a respaldar las labores del campo en las comunidades rurales.
Ahora, el municipio espera que las lluvias de septiembre permitan recuperar parte de la actividad agrícola y, sobre todo, mejorar las condiciones para los productores que resultaron afectados por la canícula.
“Esperemos que lleguen las aguas y que empiecen a caer ya las lluvias bien”, expresó el alcalde, luego de señalar que recientemente se registraron precipitaciones en algunas zonas de Tula.
Ganado también enfrenta al gusano barrenador
Además de las pérdidas agrícolas, Lara Martínez reconoció que el gusano barrenador del ganado continúa presente en el municipio, aunque aseguró que se mantiene una estrategia para contenerlo.
Explicó que el Ayuntamiento ha entregado a los productores herramientas para atender al ganado afectado, entre ellas productos para combatir el parásito, así como material para proteger y cicatrizar las heridas de los animales.
Asimismo, señaló que el control de la plaga requiere de la participación directa de los ganaderos, quienes deben mantenerse atentos a sus animales y reportar cualquier posible caso.





