José Luis Rodríguez Castro
Expreso La Razón
La mañana discurre sin mayor provocación a la vista con el
paisaje estático de la fachada de la antes escuela
militarizada “Doenitz” en el 203 de la calle Sarabia, en
Madero.
Un grupo de alumnos de una secundaria cercana camina
para cumplir con su primer día de clases. Curiosos, giran la
cabeza en repetidas ocasiones para leer los mensajes
pegados con cartulinas. Se lanzan unos contra otros entre
risas y palabras altisonantes hasta perderse entre los
arboles de la banqueta. Atrás, la alta y obscura puerta de
madera, por donde entró Dafne con vida y la misma por
donde fue llevada en un bolso para cadáver, esta quieta. En
esta ocasión, y luego de casi 30 años no se abrió para
recibir alumnos en el primer día del ciclo escolar 2026-2027.
El antepaso antes del acceso, no tiene un mensaje de
bienvenida, ni globos, ni el encargado de recibir a los
jóvenes de nuevo ingreso.
En su lugar se lee: “Todos somos Dafne” “ Luchemos hoy
por justicia para que nadie tenga que llorar a su hija”. Entre
ambos, los sellos de la Fiscalia General de Justicia que
advierten su clausura.
A ras de piso, la foto de Dafne, un ramo de flores rosas,
marchito, atacado por el calor a la derecha, y uno de
margaritas deshojando a la izquierda. Al centro una
veladora.
Las escaleras ahora, no son testigos, de los abrazos y
besos, recomendaciones y bendiciones de los padres que
son impostergables en el primer día de escuela.
No se escucha un “Te portas bien…pon atención a las
clases, hazle caso a tus maestros…”
,No fue así.
No hay fotos, selfies, saludos, platicas, barullo, murmullos,
Todo ahí en la escuela clausurada es quietud.
A la distancia se escucha la banda de guerra que da paso
con la primera asamblea. Los redobles de tambores se
amplifican. La trompeta da paso al inicio de la ceremonia.
En la Academia Doenitz, los tambores se encuentran
empolvados dentro de una gaveta.
La escuela militarizada comenzó a funcionar en 1990 con
operaciones solamente los fines de semana en un plantel
(prestado) en Tampico.
Ahí se dio el primer pase de lista, que de acuerdo con datos
consultados, fue el inicio de lo que hasta ahora se sabe fue
una escuela donde se realizaron abusos reiterados contra
alumnos y que apenas se conocen por los mismos ex
estudiantes.
El más grave hasta ahora y en proceso de investigación la
muerte de Dafne en un campamento de verano.
Hoy, en la Doenitz ,tampoco hubo pase de lista, no hubo
chequeo de uniforme, de corte de pelo. de zapatos
lustrados, No se formaron para asamblea, no hubo regaños.
No se hicieron saludos militares a los instructores y
autoproclamados : Comandante Ponce; comandante Mora.
Sargento Estrellita.
Hoy, el pase de lista para los de nuevo “ingreso” es en el
Centro de Ejecuciones de Sanciones de Altamira donde
permanecen bajo proceso legal.
Hoy estàn en la “escuelita”.
A una cuadra, el timbre de la secundaria anuncia el inicio de
clases, del ciclo escolar. Ilusiones, sueños de estudiante,
metas que cumplir.
El timbrado da paso a esas historias de vida que no
olvidarán los jóvenes que corren ansiosos para los pasillos
hasta sus salones. Historias que hoy- en circunstancias que
no sabemos- ya no tuvo la oportunidad de vivir Dafne.





